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Bogotá expresó ayer lunes a Venezuela su “preocupación” por la interceptación telefónica al destituido cónsul colombiano en Maracaibo, Carlos Galvis, hecho por el cual legisladores colombianos pidieron denunciar internacionalmente al mandatario venezolano Hugo Chávez. “(Queremos) manifestar nuestra preocupación por la interceptación de estas comunicaciones a diplomáticos colombianos y la manera como se refirieron en el programa de televisión al Gobierno de Colombia”, señaló en Bogotá a periodistas el canciller colombiano Jaime Bermúdez.

El canal estatal venezolano VTV transmitió el sábado una conversación telefónica entre Galvis y José Obdulio Gaviria, asesor del presidente colombiano, Álvaro Uribe.

Galvis señaló en la conversación que el resultado electoral del 23 de noviembre en Venezuela es “estratégicamente favorable a la oposición”, y calificó de “muy especial amigo” al nuevo gobernador de Zulia, el opositor Pablo Pérez.

El canciller colombiano reveló que la tarde de ayer lunes le hizo llegar a su colega venezolano Nicolás Maduro una “nota verbal”, a través de la cual también anuncia el retiro del ex cónsul por considerar “inconvenientes” sus declaraciones.

“Consideramos inconvenientes las declaraciones que él dio en virtud de esta conversación (...) Se tomó la decisión de retirar al cónsul”, añadió el canciller colombiano, tras declarar que el impasse entre Bogotá y Caracas por las declaraciones del ex cónsul “quedó superado”.

Violación a Convención de Viena
En la nota verbal, conocida por la AFP, Colombia le expresa a Venezuela “su extrañeza y preocupación ante el hecho de que una conversación telefónica de un funcionario consular haya sido interceptada, en clara violación de normas establecidas en la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares”.

Asimismo, Colombia se queja por las “expresiones lanzadas por el periodista Alberto Nolia de la cadena estatal Venezolana de Televisión VTV contra el señor presidente Álvaro Uribe Vélez”, concluyó la comunicación.

Congresistas colombianos reaccionaron instando al presidente colombiano a denunciar a Chávez ante organismos internacionales el espionaje al ex cónsul.

“Estamos pidiendo que el gobierno entable una demanda ante los organismos internacionales, ante la ONU y la OEA, para castigar esta acción de espionaje del gobierno de Hugo Chávez, al haber ordenado la grabación de conversaciones telefónicas de un diplomático colombiano”, dijo el senador Jairo Clopatofski.

Clopatofski, Vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, precisó en declaraciones al privado canal de televisión Caracol, que esa demanda debe hacerse “de inmediato” y “ante las instancias que velan por la custodia y protección de los derechos constitucionales de los individuos”.

A su turno, el presidente del Congreso, Hernán Andrade, aseguró que el hecho “ratifica que en Venezuela no existe libertad de ninguna clase. “Es la ratificación de que las personas allá no tienen derechos individuales, sino que priman los derechos generales del régimen”.

Las críticas contra el gobierno de Chávez provinieron, incluso, de parlamentarios opositores a Uribe. El congresista Jesús Bernal, del opositor Polo Democrático (izquierda), dijo que si bien “el cónsul se equivocó al interferir en asuntos internos de Venezuela, Colombia debe exigirle explicaciones a Chávez por la interceptación telefónica”.

En diálogo con medios colombianos, Galvis aseguró este lunes desde Venezuela que no se arrepiente de sus declaraciones. “No me arrepiento de haberlo dicho, yo considero que cualquier persona, cualquier ciudadano en el mundo tiene el derecho de hacer un análisis de los resultados de unas elecciones, no importa que esté en el país o no esté”, declaró.