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  • ACAN-EFE

El Salvador dio un ejemplo al mundo con la firma de sus Acuerdos de Paz, pero 23 años después aún debe superar desafíos como la inseguridad, la exclusión y la desigualdad, dijo hoy el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

"El Salvador en la actualidad afronta enormes desafíos; la inseguridad ciudadana, la exclusión social y la falta de oportunidades impiden que muchos salvadoreños cosechen plenamente los beneficios que trae la paz", señaló Ban en la conmemoración en San Salvador del XXIII aniversario de los Acuerdos de Paz.

También "seguimos afrontando viejos desafíos, como equilibrar las tensiones entre la paz y la justicia, entre los intereses de los que tienen el poder y los de la población en general, entre las urgencias cortoplacistas y la sostenibilidad de largo plazo", dijo.

Empero, instó a "todos los salvadoreños" a que "trabajen juntos para mantener vivo el espíritu de los Acuerdos de Paz", firmados el 16 de enero de 1992 en México con la mediación de la ONU.

Ban y el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, fueron los únicos protagonistas del sencillo acto de conmemoración, precedido de intervenciones artísticas, celebrado en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones con la asistencia de miles de personas.

Los acuerdos fueron suscritos por el Gobierno presidido por Alfredo Cristiani (1989-1994) y la guerrilla izquierdista del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, hoy partido en el poder y entre cuyos firmantes estuvo Sánchez Cerén.

La guerra civil que El Salvador vivió desde 1980 dejó más de 75,000 muertos, 8,000 desaparecidos y 12,000 lisiados, según datos oficiales.

Criminalidad, otro desafío

Sánchez Cerén admitió en su discurso que uno de los desafíos de su Gobierno "es la criminalidad generada por el narcotráfico, su conexión con las pandillas y la extorsión".

Destacó también que "la paz no termina cuando terminan (de disparar) los fusiles", y que actualmente "hay que resolver el problema de la pobreza", así como "la desigualdad de la mujer", entre otros.

Ban, quien llegó el jueves a El Salvador y concluirá su visita mañana, destacó en su discurso el impacto mundial, y en particular en ese organismo, del proceso de paz salvadoreño y su posterior verificación.

Ese proceso "tiene un gran significado" para la ONU, ya que la Misión de Naciones Unidas en El Salvador, Onusal, que verificó el cumplimiento de los acuerdos, "abrió un camino que siguieron después muchas operaciones" del organismo mundial en diversos países, remarcó Ban Ki-moon.

"Alrededor del mundo vemos conflictos, vemos discordia; en muchos lugares difíciles la gente dice 'nuestras diferencias son demasiado grandes, las heridas son demasiado profundas, la paz no es posible'", relató.

Pero "a todos ellos les digo: 'miren al pueblo de El Salvador'", que muestra que "la paz es posible", destacó.

"Ese es el mensaje de El Salvador al mundo, ese es su regalo a la humanidad", enfatizó el secretario general de la ONU.

Estadísticas en mano

Como ejemplos de los problemas de inseguridad que El Salvador vive 23 años después de los Acuerdos de Paz, mencionó que "cada cuatro horas una mujer o niña es víctima de violencia sexual", y que "el 40 % de los asesinatos se comete contra los niños, las niñas y los jóvenes".

El Salvador registra un promedio diario de 10 a 12 homicidios según las autoridades.

Ban Ki-moon exhortó a los salvadoreños a mantener "vivo" el espíritu de los Acuerdos de Paz "profundizando la reconciliación y el diálogo en la sociedad".

"Manténganlo vivo respetando plenamente las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos" y "redoblando sus esfuerzos para proteger los derechos de las víctimas, continuando el camino iniciado con la disculpa oficial de 2010", agregó.

En 2010, el entonces presidente salvadoreño, Mauricio Funes (2009-2014), pidió perdón en nombre del Estado a las víctimas del conflicto armado.

Antes de participar en la conmemoración, Ban Ki-moon y Sánchez Cerén dialogaron en privado en la Casa Presidencial sobre la cooperación entre la ONU y El Salvador, entre otros asuntos.

La agenda del secretario general de Naciones Unidas incluye visitas a la Asamblea Legislativa, la Corte Suprema de Justicia y la tumba del arzobispo de San Salvador Oscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980.