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  • EFE

Las autoridades de El Salvador iniciaron el traslado de los cabecillas de las principales pandillas al presidio de máxima seguridad del país en un intento de bajar la ola de violencia, informaron ayer fuentes oficiales.

El ministro salvadoreño de Justicia y Seguridad Pública, Benito Lara, declaró a periodistas que “ya algunos (cabecillas) han sido trasladados” de otros presidios al centro penal de máxima seguridad de Zacatecoluca, departamento de La Paz (centro), conocido como “Zacatraz”.

“No puedo decir nombres ni cantidad (de cabecillas trasladados), pero quiero decirles que el proceso ha iniciado”, añadió, y tampoco precisó cuándo comenzó la operación.

Las maras

Los pandilleros enviados a “Zacatraz” controlan la Mara Salvatrucha y la Mara 18, las más violentas del país, así como facciones internas de ambas y pandillas menores.

Lara adelantó que a “todos los que salgan como condenados por el ataque a policías o (miembros de la) Fuerza Armada también les toca penal de máxima seguridad”.

El fiscal general de El Salvador, Luis Martínez, respaldó por su parte la medida de las autoridades de seguridad por considerar que contribuirá a disminuir los delitos que los jefes pandilleros ordenan desde las cárceles.

“Siempre he pedido el traslado de los cabecillas al centro penal de máxima seguridad; no lo hizo el anterior Gobierno, y si este Gobierno lo está realizando, en buena hora”, dijo Martínez a los periodistas.

Extorsiones

El presidio de Zacatecoluca “es el lugar donde deben estar (los jefes de pandillas) y así minimizar las extorsiones y los tanto delito que se originan desde los centros penales”, agregó el fiscal.

El Gobierno anterior, que presidió Mauricio Funes (2009-2014), en marzo de 2012 más bien sacó a decenas de cabecillas pandillas de “Zacatraz” y los envió a presidios de menor seguridad, en una de sus primeras concesiones a una “tregua” entre esos grupos delictivos.

Ese supuesto pacto de no agresión hizo bajar los homicidios en el país de un promedio diario de 14 a entre cinco y seis, según el gobierno de Funes.