• París, Francia |
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  • AFP

Europa aún permanece bajo alerta, mientras autoridades belgas buscan al sospechoso de encabezar la célula “terrorista” que fue desmantelada esta semana. Por su parte, en Francia y en Alemania la policía intenta bloquear las protestas antiislamistas.

En Francia, donde reinaba un ambiente tenso, fue enterrado en secreto en una tumba anónima Cherif Kouachi, el segundo yihadista que atacó la sede del semanario francés Charlie Hebdo la semana pasada para evitar que el cementerio se vuelva un lugar de “peregrinaje”, informaron las autoridades.

En tanto, Bélgica desplegó sus tropas por primera vez en 35 años, mientras las autoridades siguen buscando a Abdelhamid Abaaoud, sospechoso de ser el jefe de la célula, que según la policía, proyectaba atentados contra las instituciones de seguridad, y que fue desmantelada esta semana cuando dos supuestos yihadistas fueron abatidos.

Tras realizar varias pruebas de ADN, se descartó que Abaaoud, un belga de origen marroquí de 27 años que combatió en las filas del grupo Estado Islámico en Siria, estuviera entre los detenidos en Atenas, en el marco de las mismas investigaciones.

En Alemania, la policía prohibió la manifestación semanal del movimiento antiislam llamado Pegida (Patriotas Europeos Contra la Islamización de Occidente), prevista para hoy lunes en la ciudad de Dresde (este), debido a que hay “un riesgo terrorista concreto” contra dicho grupo.

La protesta semanal del lunes pasado reunió a 25,000 personas, luego de los ataques yihadistas ocurridos en París, en los cuales murieron 17 personas.

Ayer, un tribunal francés impidió también la realización de protestas antiislamistas en París, argumentando que estas manifestaciones promueven la islamofobia.

FUNERAL DISCRETO

Cherif Kouachi, uno de los dos hermanos que mataron a 12 personas en el atentado contra la publicación satírica francesa el pasado 7 de enero, fue enterrado antes de la medianoche del sábado en un cementerio de Gennevilliers, un día después que su hermano mayor Said, cuyo funeral también se celebró con suma discreción.

Los hermanos fueron abatidos por las fuerzas de seguridad después de tres días de persecución policial, luego de la matanza en la sede de la publicación Charlie Hebdo, que enfurece a numerosos musulmanes por publicar repetidamente caricaturas del profeta Mahoma, cuya representación es considerada ofensiva para el islam.

La indignación volvió a aflorar la semana pasada en varios países de mayoría musulmana tras la publicación en el último número de una nueva caricatura de Mahoma como respuesta a la masacre.

Los peores disturbios han ocurrido en Níger, donde en total diez personas han fallecido y decenas han resultado heridas en dos jornadas de protestas, luego que las manifestaciones derivaron en ataques y vandalismo contra iglesias cristianas, y también contra comercios pertenecientes a personas no musulmanas.

En Pakistán, miles de personas marcharon ayer en varias ciudades del país en protestas donde se quemaron símbolos franceses e imágenes de los caricaturistas.

Mientras, en París, estaba prevista otra concentración en memoria de la joven agente de policía Clarissa Jean-Philippe, asesinada por Amedy Coulibaly, el tercer islamista y autor de la toma de rehenes en un supermercado kósher, que también fue abatido por la policía.

Nueve de las 12 personas arrestadas el viernes pasado en Francia seguían en detención preventiva ayer para ser interrogados sobre “un posible apoyo logístico” --sobre todo armas y vehículos--, a Coulibaly, informaron a la AFP fuentes judiciales.