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LIMA / AFP

Grupos de simpatizantes del ex presidente Alberto Fujimori y sindicalistas se enfrentaron a golpes y en una guerra verbal cerca del lugar el ex mandatario comenzaba a ser juzgado por violación de derechos humanos.
La pelea a golpes y piedras de los dos bandos se produjo en una zona de la Carretera Central (este), cerca de la sede la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la Policía, donde es juzgado el ex mandatario, informó la Policía, que intervino para calmar los ánimos. Unos habían llegado para exigir justicia, y los otros para defender a su ídolo, el ex presidente que --dicen-- le devolvió la tranquilidad al país.
Más tarde se vivió una guerra verbal más cerca del lugar donde es juzgado Fujimori, y nuevamente los dos grupos se encontraron cara a cara y fueron separados por la Policía.
Unos 40 fujimoristas que se llaman a sí mismos “Los Guardianes del Chino” con la cara pintada y camisetas naranja (color símbolo de los fujimoristas) gritaban: “Barrios Altos y La Cantuta son unos terroristas”, en alusión a las 25 personas que fueron asesinadas por un grupo paramilitar, y cuyo caso sirve de base al juicio iniciado este lunes contra el mandatario.“Defendamos la inocencia del chino”, “los guardianes se enfrentan a los caviares de izquierda”, cantaban los simpatizantes del ex mandatario, en alusión a las ONG de derechos humanos.
Por su parte, unos 300 integrantes de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP, izquierda) respondieron: “Señores magistrados, condenen al asesino Fujimori”, “Chino asesino” o “La sangre derramada jamás será olvidada”.
En un momento, los fujimoristas se retiraron con sus banderolas, banderas y pancartas hasta dos locales donde por parlantes se escuchaba a todo volumen ‘El baile del chino’, canción que fue el símbolo de la reelección del ex mandatario en 2000.
“Nosotros somos los guardianes del Chino y lo vamos a defender a muerte”, dijo a la AFP Staal Panduro, una dirigente de ese grupo, quien informó que desde le sábado se encuentran pernoctando en esos locales, “cedidos por simpatizantes”. Indicó que llegar antes del juicio les ha servido para organizarse, embanderar la calle que conduce a la Diroes “para que nuestro chino sienta que estamos con él”.
En los dos amplios locales se ven una foto de Fujimori y otra de su hija Keiko, además de diversos lemas de aliento. Además, televisión, mesas, sillas y cocina industrial para preparar el desayuno y comida de los partidarios.
María Soto, dirigente de la base San Martín aseguró que en los próximos días llegaran a Lima unos 500 simpatizantes del interior de país para “estar con el chino”. Mario Huamán, presidente de la CGTP, advirtió: “Seremos vigilantes del juicio, porque existen pruebas suficientes para condenarlo a cadena perpetua”.
Carmela Vega, esposa de uno de los miles de despedidos durante el régimen fujimorista, dijo que la Policía protege a los fujimoristas, porque les permite estar cerca del local de la Diroes y a nosotros nos tienen lejos”. “Acá hay mano negra del gobierno, por eso tenemos que estar atentos”, dijo Manuel Marino, un dirigente de base de las CGTP, tras indicar que la pre concentración se realizó en varios puntos a un kilómetro de la sede del juicio.