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Las maniobras navales que barcos rusos y venezolanos realizaron desde ayer en el mar Caribe concluyeron con el deseo mutuo de que la cooperación militar entre ambos países siga incrementándose y se concrete en futuras maniobras en el mar del Norte, según un informe del canal oficial de televisión venezolana VTV, que asistió a estas maniobras en alta mar

El crucero a propulsión nuclear ruso "Pedro el Grande" y el destructor "Almirante Chabanenko", acompañados de tres fragatas venezolanas realizaron ejercicios de lucha antiterrorista y contra el tráfico de drogas.

Las maniobras, las primeras que Rusia realiza en el mar Caribe desde el fin de la Guerra Fría, se llevaron a cabo en la zona económica exclusiva venezolana, a una distancia de entre 20 y 50 millas de la costa.

Maniobras por la TV
Imágenes divulgadas por la televisión oficial mostraron la despedida entre la flota rusa, compuesta por un total de cuatro barcos, y los marineros venezolanos en alta mar.

Los responsables militares venezolanos y rusos que dirigían estas maniobras manifestaron su deseo de que éstos sean los primeros de una serie de ejercicios que en el futuro lleven a la Marina venezolana a aguas del mar del Norte.

Las maniobras, bautizadas VenRus 2008, tuvieron una primera parte en puerto, que consistió en intercambio tecnológico y de información, que comenzó inmediatamente después de la llegada de la flota rusa a Venezuela, el 25 de noviembre.

El impresionante crucero "Pedro el Grande" sirvió de embarcación guía durante todas las maniobras y de buque suministro para el resto de los navíos.

En uno de los ejercicios de defensa antiaérea participaron además dos aviones Sukhoi-30, que Venezuela compró a Rusia, y durante la maniobra se pudieron poner a prueba los sistemas de comunicación y los radares de las embarcaciones.

Sin intención de afectar a terceros países
En su visita a Caracas la semana pasada, el presidente ruso Dimitri Medvedev, que pasó revista a estos barcos junto a su homólogo venezolano Hugo Chávez, aseguró que la cooperación militar bilateral no se dirigía contra terceros países.

Entre 2005 y 2007, Moscú y Caracas firmaron contratos armamentísticos por un valor de 4.400 millones de dólares y han aumentado también su cooperación en los ámbitos energético, industrial y financiero.

Las maniobras ruso-venezolanas habían provocado recelo en algunos países de esta región, considerada una zona de influencia estadounidense por excelencia.