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El Tribunal Constitucional de Tailandia ordenó ayer martes la disolución del partido en el poder y de dos de sus socios de coalición, y prohibió al primer ministro el ejercicio de la política durante cinco años, mientras proseguía la ocupación de los aeropuertos de Bangkok.

“El Tribunal Constitucional decidió por unanimidad disolver el Partido del Poder del Pueblo (PPP)”, declaró el juez Chat Chonlaworn, que encabezaba un grupo de nueve magistrados.

“Por consiguiente, el líder del partido y sus dirigentes tienen prohibidas las actividades políticas durante cinco años”, añadió el juez. El Tribunal Constitucional examinaba desde hacía meses las irregularidades cometidas por ciertos dirigentes del PPP en las elecciones legislativas de diciembre de 2007, que esa formación ganó con amplia ventaja.

Wongsawat acata veredicto
Poco después de conocerse el veredicto, Somchai Wongsawat, de 61 años, cuñado del ex primer ministro exiliado Thaksin Shinawatra, anunció su partida. “Mis funciones han terminado. Ahora soy un ciudadano corriente”, declaró a los periodistas en la ciudad de Chiang Mai (norte), donde se encontraba desde que la semana pasada comenzó el bloqueo de los aeropuertos de la capital por los manifestantes de la oposición.

“Es, sin embargo, inesperado, que la decisión llegue de este modo”, agregó.

Los aliados disueltos
La Corte ordenó, asimismo, la disolución de otros dos partidos: Matchima (11 escaños) y Chart Thai (34 escaños), miembros minoritarios de una coalición de gobierno integrada por seis formaciones, y la evicción política de sus dirigentes durante cinco años.

El PPP anunció que sus miembros se reagruparán bajo una nueva estructura, que había creado anticipándose al veredicto de la corte, y propondrán un nuevo primer ministro. “Los 216 parlamentarios que nos quedan pasarán al partido Pheu Thai y tratarán de que la cámara elija a un nuevo primer ministro”, declaró a la AFP el portavoz de la formación, Kudeb Saikrajang.

Según la Constitución adoptada en agosto de 2007, por iniciativa de la junta militar que dirigió el país tras el derrocamiento de Thaksin en septiembre de 2006, un partido puede ser disuelto en Tailandia si uno solo de sus responsables es declarado culpable de fraude electoral.

Un alto responsable gubernamental afirmó, por otra parte, que la cumbre anual de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que debía celebrarse a mediados de diciembre en Tailandia, fue aplazada debido a la crisis política.

Esta cumbre (15-18 de diciembre) debía celebrarse inicialmente en Bangkok, pero después fue desplazado a Chiang Mai (700 km al norte de Bangkok) a causa de la agravación de la situación en la capital tailandesa.

Tailandia es escenario desde hace meses de importantes manifestaciones antigubernamentales, que se agudizaron hace una semana con el cierre de los dos aeropuertos de Bangkok y el bloqueo de más de 350,000 pasajeros.

La tensión entre partidarios y adversarios del gobierno no deja de aumentar. Un nuevo atentado con granada causó un muerto y 22 heridos el lunes por la noche en el aeropuerto de Don Mueang (vuelos nacionales), ocupado por los manifestantes. En el otro aeropuerto de la ciudad, Suvarnabhumi (vuelos internacionales), miles de opositores recibieron con ovaciones el veredicto del Constitucional.

Vestidos de amarillo en señal de lealtad al rey, los militantes de la Alianza del Pueblo por la Democracia (PAD) habían jurado acabar con Somchai, al que califican de “tirano corrupto”.