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  • EFE

Entre 2.000 y 9.000 manifestantes, según los respectivos cálculos de la Policía y de los organizadores, participan hoy en Viena en una protesta contra la celebración de un baile organizado por un partido ultranacionalista austríaco.

Los manifestantes, convocados por la iniciativa Ofensiva Antiderechista (OGR), han marchado por el centro de la capital austríaca sin que se hayan producido incidentes, a diferencia de los disturbios que se registraron el año pasado en una protesta similar contra el mismo baile.

Este evento, el Baile de los Académicos, se celebra en los salones del Hofburg, el antiguo palacio imperial, y está organizado por el Partido Liberal de Austria (FPÖ), la tercera fuerza política del país y con un discurso antiinmigración y crítico con la Unión Europea.

Los organizadores esperan a unos 2.000 invitados, en su mayoría militantes del FPÖ, pero también a miembros de cofradías ultranacionalistas y cercanas a grupos neonazis de toda Europa.

Una portavoz de OGR indicó que la protesta de hoy no es sólo contra ese partido sino también contra la manifestación que ha convocado para el lunes en Viena el movimiento islamófobo Pegida.

Otra protesta convocada para esta tarde ha sido prohibida por la Policía, al considerar que la asociación convocante ha hecho un llamamiento a la violencia y existen sospechas de que se trata de una organización criminal.

Antes de que comenzara la marcha, siete personas habían sido arrestadas, seis de ellas en un autobús procedente de la República Checa en el que Policía localizó "armamento pesado", según informa la agencia APA.

Según este medio, en algunos puntos los manifestantes han organizado sentadas para impedir el paso de los participantes en el baile.

Unos 2.500 agentes están desplegados en el centro de la ciudad para evitar que se produzcan incidentes e incluso se ha clausurado la céntrica estación de metro junto a la Catedral de San Esteban, el punto de llegada de la marcha de protesta.

El año pasado, las protestas contra el baile derivaron en violentos disturbios que terminaron con cuantiosos destrozos, unos 20 heridos y numerosos detenidos.

El llamado "Akademiker Ball" es la continuación, con un nombre distinto, de un baile organizado desde la década de 1950 por cofradías de estudiantes de ultraderecha.

Varios dirigentes de extrema derecha europeos, entre ellos la líder del Frente Nacional francés, Marine Le Pen, acudieron en 2012 a esta cita, celebrada aquel año en el aniversario de la liberación del campo de exterminio nazi de Auschwitz, algo que fue criticado por políticos de izquierda como una afrenta a las víctimas.