•   Bolivia  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Una huelga contra el presidente boliviano Evo Morales y en defensa de dirigentes cívicos detenidos los últimos días, acusados de violencia, tuvo un escaso nivel de acatamiento en la sureña ciudad de Tarija, el mayor productor de gas del país, informaron medios locales.

La protesta estaba enmarcada en un plan de movilizaciones en Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca, cuyos dirigentes son adversarios de Morales, ante la posibilidad de que el gobierno decida encausar también a los prefectos líderes rebeldes de esas regiones.

Todo con tranquilidad
Un reporte de la radio católica Erbol dijo que el transporte y los mercados públicos trabajaban con normalidad y que sólo algunos comercios y bancos del centro de la ciudad atendían de manera irregular.

Otros medios, como la también católica radio Fides, dijo que "en las provincias de Tarija las actividades son completamente normales, lo que hizo prever desde temprano que protesta iba a ser un fracaso".

Cero brotes de violencia
La situación era de evidente contraste con otras huelgas en las que grupos civiles de choque obligaban a los ciudadanos a acatarlas y cerrar comercios y paralizar el transporte, dijo un reporte radial.

En el único incidente de la jornada, un grupo de campesinos llegó a la plaza de armas de Tarija para demandar que los Impuestos Directos a los Hidrocarburos (IDH) y por conceptos de regalías sean administrados por los municipios en vez de la Prefectura.

Hasta el momento fueron detenidas 23 personas acusadas de participar en la toma violenta de entidades públicas en septiembre pasado y por la masacre de 20 campesinos leales a Morales en Pando, en una acción calificada por un informe de una misión de Unasur de delito de lesa humanidad.