•   Taipei  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El fallo de uno de los motores del avión de TransAsia accidentado en Taiwán esta semana, que causó al menos 35 muertos, podría haber llevado a los pilotos a apagar el otro, afirmaron este viernes investigadores y expertos.

Según las primeras informaciones de la investigación, el piloto principal tenía sus manos todavía aferradas a los mandos cuando su cuerpo fue rescatado de la cabina, tras haber intentado evitar aéreas pobladas.

La Administración de Aeronáutica Civil (CAA) dijo además que la aerolínea TransAsia Airways no había logrado cumplir con cerca de un tercio de los requerimientos impuestos tras otro accidente, ocurrido hace siete meses en la isla de Penghu.

El miércoles, el avión francés ATR 72-600, propulsado por dos turbohélices Pratt & Whitney, cayó al cauce de un río tras haber sobrevolado una autopista durante su dramática caída, que fue captada por la cámara de un aficionado.

Según el primer reporte del Consejo de Seguridad en la Aviación de Taiwán, en los últimos instantes del vuelo GE235, el motor derecho "dejó de funcionar" un par de minutos después del despegue desde el aeropuerto ubicado en el noreste de Taipéi.

[Globo: Así encontraron el cuerpo del piloto del avión taiwanés siniestrado]

Varias señales de alerta se encendieron en la cabina y después el motor izquierdo fue apagado manualmente por la tripulación, por motivos que aún se desconocen, dijo en una conferencia de prensa, el director del consejo, Thomas Wang.

"El piloto intentó reiniciar los motores en vano. Eso implica que durante los últimos momentos del vuelo ninguno de los motores tenía potencia", explicó.

"Escuchamos 'Mayday'" (el mensaje internacional para señalar una situación de riesgo grave) cerca de las 10H54, agregó.

Según Wang "no está claro" por qué el motor izquierdo fue apagado manualmente.

Para varios analistas es probable que la tripulación haya cometido algún error.

"Parece que apagaron el motor equivocado", dijo Greg Waldron, jefe de redacción de Flightglobal, una publicación de la industria aeronáutica con sede en Singapur.

El experto explicó que si bien el motor derecho se detuvo, esta causa no es suficiente para explicar el accidente, ya que el ATR está diseñado para volar con un motor.

"Lo que ocurrió es que pocos segundos después de que el motor se apagara, ellos (los pilotos) cortaron el combustible al otro motor, y ahí fue cuando las cosas empezaron a torcerse porque el avión perdió empuje", afirmó.

Inspección internacional

Para Gerry Soejatman, un consultor independiente experto en aviación, el accidente de Taiwán "podría ser un error inocente".

"Tendríamos que echar una mirada de nuevo pero los cambios en el diseño de los instrumentos del motor de la aeronave (en comparación con versiones anteriores) podrían ser un factor", afirmó.

En un comunicado difundido este viernes, la aerolínea TransAsia dijo que "71 pilotos de su flota de aviones ATR tendrán que pasar un test de la Administración Aeronáutica Civil y una prueba profesional para asegurarse de que todos están cualificados para su trabajo".

TransAsia también informó que se someterá durante un año a una inspección por "una autoridad internacional acreditada".

Las autoridades de Taiwán también afirmaron que el avión, de cerca de un año de antigüedad, también había presentado un problema en un motor en el vuelo de entrega desde la ciudad francesa de Toulouse hacia Macao, de camino a Taiwán.

El piloto Liao Chien-tsung ha sido calificado como un héroe por haber intentado todo lo posible para evitar estrellarse contra barrios habitados.

Su cuerpo fue encontrado con las manos todavía aferradas a los mandos de vuelo, con ambas piernas fracturadas, informó un medio local.

Tras el accidente, 15 personas pudieron ser rescatadas, mientras que ocho personas siguen aún desaparecidas.

El accidente tuvo lugar siete meses después de que se estrellara otro ATR en la isla occidental de Penghu en el que murieron 48 personas.