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Un empresario murió a tiros ayer miércoles en el País Vasco (norte) probablemente por presuntos miembros de la organización independentista armada vasca ETA, que vuelve a sus antiguas prácticas después de ocho años sin atentar contra responsables de compañías.

“ETA nunca nos impondrá sus soluciones violentas”, aseguró el Presidente del Gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero, después de que fuentes de las fuerzas de seguridad españolas declararon que “todo apunta a que ha sido ETA”.

La víctima, Ignacio Uría Mendizábal, cuya empresa participa en la construcción del tren de alta velocidad en la región, fue tiroteada hacia las 13H05 (12H05 GMT) en el aparcamiento de un restaurante de la localidad de Azpeitia, y murió allí poco antes de las 14H00 (13H00 GMT).

Uría recibió dos balazos, uno de ellos en la cabeza y el otro en el pecho, a manos de dos individuos que se dieron a la fuga.

Los servicios de urgencias intentaron reanimarlo durante cerca de una hora en el lugar de los hechos, que fue acordonado, frente al restaurante al que acudía diariamente a jugar a cartas.

Estaba amenazado
Uría, casado y padre de cinco hijos, había sido amenazado varias veces por ETA y no llevaba escolta, según los medios españoles.

El coche en que huyeron los dos atacantes fue posteriormente encontrado calcinado en el alto de Itziar, a unos 25 km de Azpeitia, según varios medios españoles.

La víctima era propietario de la empresa Altuna y Uría, una de las sociedades que trabajan en la construcción del tren de alta velocidad en la región, llamado la “Y vasca”.

Si la pista ETA se confirma, se trata del primer atentado de ETA desde la detención del presunto jefe de su brazo militar, Garikoitz Aspiazu, alias “Txeroki”, el 17 de noviembre en Cauterets (sudoeste de Francia).

Desde la ruptura de la última tregua de ETA (marzo de 2006-junio de 2007), ETA ha matado a seis personas, cuatro de ellas este año.

Hace casi un año, el 1 de diciembre de 2007, ETA mató a dos guardias civiles españoles en Capbreton (sur de Francia). La Policía española apunta a “Txeroki”, pero todavía no se han encontrado pruebas suficientes para inculparle.

Respuesta por captura de “Txeroki”

Tras la detención de “Txeroki”, el ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, advirtió del peligro de un nuevo atentado de ETA.

“Estamos en máxima alerta”, “lo que ETA va a tratar de decir estos días es que no está tan débil”, ya que “en aquella parte de la izquierda abertzale que apoya la violencia hay una cierta sensación (...) de un proceso de deterioro imparable”, declaró.

Desde el final de la última tregua, a la vez que ETA reanudaba sus acciones violentas, las policías española y francesa han detenido a decenas de presuntos miembros y la justicia española ha cerrado el cerco en torno a sus grupos de apoyo, ilegalizando a dos partidos políticos.

Hasta ahora, ETA, responsable de la muerte de 824 personas en 40 años de violencia para conseguir la independencia del País Vasco, había asesinado a 40 empresarios, y no lo hacía desde 2000, cuando mató a José María Korta, presidente de la patronal de la provincia vasca de Guipúzcoa.

En los últimos meses, la “Y vasca” se ha convertido en uno de los objetivos de ETA, con al menos tres ataques desde marzo. Zapatero, que dijo que viajará al País Vasco, aseguró la “firme determinación del gobierno de realizar esa obra, la más importante para la futura vertebración de Euskadi”.

“La sociedad española, con la ley, el Estado de Derecho y el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, va a ganar esta batalla y va a derrotar a ETA”, aseguró por su parte el líder de la oposición conservadora, Mariano Rajoy.

“ETA márchate”, rogó por su parte el Presidente del Gobierno Regional vasco, Juan José Ibarretxe, que aceptó que “se puede estar a favor o en contra de una estructura que es fundamental para este país (...) pero no se puede matar”.

Por su parte, el Rey de España, Juan Carlos I, envió telegramas de pésame a la familia de la víctima y a la patronal de los empresarios vascos.