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  • AFP

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, rechazó este martes una amnistía general para todos los involucrados en el conflicto armado que sacude al país desde hace cinco décadas, aunque subrayó que la justicia no puede ser un escollo para alcanzar la paz.

"No hay lugar a una amnistía general. Eso está por fuera de toda consideración", dijo el mandatario en un acto en la presidencial Casa de Nariño.

Sin embargo, Santos, artífice de las negociaciones con las FARC, primera guerrilla de Colombia, consideró "valiosos" los argumentos del expresidente César Gaviria (1990-94), quien el domingo propuso, en aras de lograr la paz, otorgar beneficios jurídicos a todos los participantes en el conflicto armado: guerrilleros, militares, políticos, empresarios y otros civiles.

"Es cierto que hay responsabilidades en el conflicto que van más allá de los combatientes directos y que deben ser examinadas dentro del marco de la justicia transicional", indicó el jefe de Estado en relación al conjunto de medidas judiciales y políticas que diversos países han usado para castigar violaciones a los derechos humanos tras un acuerdo de paz.

Para Santos, "esa visión ampliada de la cobertura de las soluciones jurídicas, por tanto, es totalmente compatible con la posición invariable del gobierno sobre la necesidad de impedir la impunidad".

Conseguir la paz, el “gran reto”

El "gran reto" para el mandatario, reelecto en junio pasado con la promesa de poner fin a un conflicto que ha dejado más de 220,000 muertos y 5.3 millones de desplazados, es "respetar el derecho de las víctimas a la justicia y al mismo tiempo conseguir la paz".

En ese sentido, dijo que las penas deben ser "efectivas, auténticas, y no simples simulacros" y llamó a buscar soluciones que contemplen el daño a los damnificados.

En un texto publicado en el diario El Tiempo, Gaviria definió su idea de justicia transicional como "una decisión política que incluya a todos los sectores de la sociedad que vivieron el conflicto, directa o indirectamente", y no "únicamente dirigido a resolver los problemas de las FARC con la justicia".

El jefe negociador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas), conocido como Iván Márquez, saludó el lunes los planteos de Gaviria.

"Durante mucho tiempo se trató de construir responsabilidades solamente en la insurgencia. Él ha dicho ahora que solamente hay que avanzar más allá, que hay otros responsables", dijo desde La Habana, sede de los diálogos con el gobierno.

El tema de la justicia transicional, que la mesa de La Habana tiene pendiente de abordar, es uno de los más espinosos de la negociación con las FARC, la guerrilla más antigua del continente, con unos 8,000 combatientes.