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El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se reunió por primera vez con el líder espiritual tibetano en el exilio, el Dalai Lama, ayer sábado, en Gdansk (norte de Polonia), haciendo oídos sordos a las quejas de China y a sus amenazas de boicot a los productos franceses.

El encuentro entre ambos líderes duró alrededor de media hora, constató una periodista de la AFP en el lugar.

Al comienzo de su reunión, el jefe espiritual tibetano puso en los hombros de Sarkozy un “kata”, el tradicional pañuelo blanco tibetano.

“Es nuestra tradición”, explicó el Dalai Lama en inglés a Sarkozy, en un encuentro que se llevó a cabo en Polonia con motivo del 25 aniversario de la entrega del premio Nobel de la Paz a Lech Walesa, líder histórico del movimiento Solidaridad.

Tras el encuentro, el jefe del Estado francés declaró a la prensa que “todo transcurrió muy bien. Como convinimos con el Dalai Lama, vernos antes de finales de 2008, ese encuentro ha tenido lugar”.

“El Dalai Lama me indicó cuánto apoyó mi viaje a Pekín con motivo de los Juegos Olímpicos, y cuánto deseaba que fueran un éxito para las autoridades chinas”, añadió.

El boicot chino
“El Dalai Lama me ha confirmado lo que yo ya sabía: que no pide la independencia del Tíbet. Y yo le he dicho cuánta importancia concedo a la continuación del diálogo entre el Dalai Lama y las autoridades chinas”, subrayó Sarkozy.

El presidente francés agregó que, “además, las autoridades chinas saben perfectamente que esta cita iba a tener lugar antes de final de año. Siempre se lo dije”. Como consecuencia de este encuentro, las autoridades chinas boicotearon una cumbre UE-China que debía celebrarse en Francia, y amenazaron con represalias en las relaciones comerciales de ambos países.

Por su parte, Sarkozy también expresó su deseo de que China se haga con el lugar que le corresponde a nivel de peso político en el mundo. “Necesitamos a China para resolver los grandes problemas en el mundo; que China dialogue, como el presidente Hu Jintao con el Dalai Lama”, aseguró.

Sobre la situación en Tíbet, “el Dalai Lama me expuso sus inquietudes, que son compartidas en Europa. Examinamos esta cuestión”, explicó Sarkozy. Interrogado sobre la crisis entre Francia y China, que amenazó con boicotear los productos franceses debido a su entrevista con el jefe espiritual tibetano, el presidente francés trató de calmar los ánimos.