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Los líderes de la Unión Europea acordaron en Bruselas un paquete de reactivación económica de unos 260.000 millones de dólares, es decir, el 1,5% del Producto Interior Bruto (PIB) comunitario, anunció el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi.

"Estamos de acuerdo" sobre el plan propuesto por la Comisión Europea para afrontar la crisis económica, dijo Berlusconi, al término del primer día de negociaciones de la cumbre europea.

Los jefes de Estado y de gobierno de la UE también lograron un principio de acuerdo para que Irlanda organice un nuevo referendo sobre el Tratado de Lisboa antes de noviembre de 2009 a cambio de una serie de garantías.

Esperan acuerdo sobre cambio climático
Los líderes esperan llegar a de acuerdo sobre un plan de lucha contra el cambio climático que sirva de modelo mundial. A la espera, quedaban por resolver demandas de Alemania, Italia, Polonia y Hungría.

"Se está logrando un consenso y es muy posible un acuerdo mañana", viernes, afirmó un responsable europeo tras una primera discusión de los 27 países de la UE a partir de las últimas propuestas de la presidencia francesa del bloque para aplicar el plan europeo de lucha contra el calentamiento planetario.

Para conseguir el acuerdo era necesario aún satisfacer a Italia y Hungría, que pidieron modificaciones a estas propuestas, según diplomáticos. De su lado, Alemania y Polonia participaban en reuniones con la presidencia francesa para buscar una solución a sus demandas.

Al iniciarse la cumbre, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, exhortó a sus socios a mostrarse "unidos" en las difíciles negociaciones sobre cambio climático, indicando que "Europa no puede dar el espectáculo de la división". "Europa debe estar unida. Cuando está unida, ve sus ideas progresar y puede imponer sus valores", dijo Sarkozy.

Antes, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dio una muestra clara de la expectativa mundial ante el plan europeo, al urgir a la UE a mostrar su liderazgo en la lucha contra el calentamiento planetario desde Polonia, donde se celebra una conferencia internacional sobre esa cuestión.

Para Sarkozy, el desafío de cierre de su mandato al frente del bloque era convencer de la necesidad de ese liderazgo a la canciller Angela Merkel y al jefe de gobierno italiano Silvio Berlusconi, que habían agitado en los días previos la amenaza de un veto.

Reducir en 20% las emisiones de gas
La UE se fijó en marzo de 2007, justamente bajo presidencia alemana, un triple objetivo para 2020: reducir en 20% sus emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a sus niveles de 1990 y llevar a 20% la parte de energías renovables en su consumo.

Pero aquel ambicioso acuerdo impulsado por Merkel parece lejano ahora para algunos y, ante las preocupaciones de varios países por el futuro de sus sectores de producción, la presidencia francesa de la UE incluyó numerosas derogaciones para tratar de lograr un compromiso.

Alemania e Italia quieren obtener el mayor número posible de exenciones a la obligación establecida por el plan europeo para que los industriales paguen sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) a partir de 2013.

Revolución "vede"
De su lado, los países del Este pretenden que se reconozca su gran dependencia de carbón a la hora de exigirles esfuerzos en la reducción de sus emisiones, y se mantenga un principio de solidaridad para que los Estados miembros de la UE más pobres puedan sumarse a la revolución "verde".

Si las negociaciones eran "difíciles", la canciller Merkel se mostró más bien optimista para llegar a un acuerdo siempre y cuando se garantice que no habrá pérdidas de empleo en la industria.

En cuanto al Tratado de Lisboa, "hay un acuerdo de principio", pero "quedan detalles por resolver" sobre las garantías que se brindarán a Dublín, señalaron fuentes diplomáticas.

Durante la cumbre, la UE debe aprobar también su programa de reactivación económica lanzado por la Comisión Europea por un monto de 260.000 millones de dólares (200.000 millones de euros), otra manzana de la discordia, en particular entre Alemania de un lado y Francia y Gran Bretaña del otro.

Según el proyecto de conclusiones de la cumbre, el plan representará "un esfuerzo presupuestario total de por lo menos el 1,5% del PIB (Producto Interior Bruto) de la Unión Europea".