AP
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La familia de Silvia Vargas Escalera, cuyo secuestro y asesinato causaron indignación en México, le dio el último adiós el sábado en una ceremonia donde todos los asistentes vistieron de blanco.

Los restos de Vargas Escalera, hija del ex comisionado nacional del deporte Nelson Vargas, fueron incinerados y después de una misa fueron depositados en un cementerio de la capital. Al final de la ceremonia, sus familiares soltaron al aire docenas de palomas blancas.

La familia dijo en un comunicado que la ceremonia sería "un adiós en color blanco, como recuerdo de la alegría, pureza, paz e inocencia que siempre irradió Silvia".

El presidente Felipe Calderón y el procurador General de la República, Eduardo Medina Mora, ambos vistiendo ropa clara, asistieron a los funerales, junto con otros funcionarios.

Aunque fue secuestrada el 10 de septiembre de 2007, el caso de Vargas Escalera no salió a la luz pública sino hasta el 25 de agosto del 2008, en medio aún de la conmoción que desató unos días antes la revelación de que el hijo de 14 años de un empresario había sido plagiado y asesinado en la ciudad de México.

Desde el día en que se divulgó el secuestro de Vargas Escalera, el ex funcionario y su esposa pasaron de la súplica a la exigencia a las autoridades para que esclarecieran el paradero y capturaran a los responsables del secuestro de su hija. En una conferencia de prensa, poco antes del hallazgo de los restos, Nelson Vargas, quien es también dueño de varias escuelas de natación en el país, increpó a las autoridades federales y cuestionó su disposición a resolver el caso.

La semana pasada, las autoridades localizaron los restos de un cuerpo en una vivienda del sur de la capital, y dijeron que el cadáver podría corresponder a Silvia.

La Procuraduría General de la República informó el jueves que tras realizar diversos análisis concluyó que el cuerpo era el de la joven.

La noticia sobre el secuestro se conoció también unos días después de que el gobierno federal y los estados firmaron un acuerdo para enfrentar la creciente violencia y los secuestros.

Al hacer una evaluación del acuerdo en noviembre, las autoridades afirmaron que los secuestros habían disminuido 18% desde la firma del plan.