AFP
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El Ejército colombiano admitió haber dado muerte este al esposo de una indígena que lideró las marchas de protesta de miles de aborígenes en noviembre, pero dijo que se debió a una confusión y negó que se tratara de un atentado.

Según el general Justo Eliseo Peña, comandante de la III División del Ejército, Edwin Legarda, esposo de Aída Quilqué, murió al no acatar una orden de pare en un retén militar cuando se desplazaba en vehículo por la localidad de Totoró, suroeste.

"Según las primeras informaciones que obtengo, a las cuatro de la mañana pasaba un vehículo por ese sector y lo que me informan el comandante y los soldados que están allá es que hicieron un alto, el vehículo no paró y los soldados dispararon", aseguró el oficial a radio Caracol.

Lamenatan el incidente
"Se confundieron y desafortunadamente dispararon", agregó, subrayando que no hubo "ningún atentado" y que lamentaba el incidente.

Previamente, cuando su esposo aún era operado, la líder del Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, aseguró que fue un ataque en su contra -si bien no estaba con él- y lo atribuyó al Ejército.

"A Aída, con quien hemos estado en varias reuniones, queremos manifestarle que eso no es así. No era ningún atentado para ninguna persona y menos aún para ella ni para la familia indígena", insistió el mando castrense.