•  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Brasil, de la mano de su presidente Luiz Inacio Lula da Silva, logró cerrar con éxito la celebración de la cumbre, que duró dos días en Costa do Sauípe, al noreste del país. La nación mostró -aunque no sin tropiezos- su capacidad de lograr consensos en América Latina, que reunió a 33 mandatarios de la región.

En una notable demostración de 'diplomacia presidencial', Lula logró reunir a un heterogéneo grupo de jefes de Estado y de gobierno sin la presencia de Estados Unidos, asociado en la OEA, o España, participante de cumbres Iberoamericanas.

Durante los dos días de reuniones, numerosos presidentes se sucedieron al micrófono para felicitar a Lula por la iniciativa e incluso sugerirle que la idea de una cumbre de América Latina y el Caribe sea convertida en reuniones realizadas periódicamente, tal vez a cada año.

Bajo la conducción de Lula, los jefes de Estado incorporaron a Cuba como miembro pleno del Grupo de Rio, pidieron el fin del embargo de Estados Unidos contra la isla antillana y coincidieron en defender la integración regional como forma de enfrentar la crisis financiera internacional.

Organización de Estados Latinoamericanos
Hasta comenzó a tomar cuerpo la idea de una Organización de Estados Latinoamericanos y Caribeños, sin Estados Unidos y Canadá, que fue delineada por México y Ecuador. Candidato de creciente solidez para un puesto permanente en un Consejo de Seguridad de la ONU eventualmente reformado, Brasil dejó patente su capacidad de convocatoria regional.

"Para Brasil ha sido un éxito que esta reunión se haya realizado, y también la unidad de los discursos. El presidente Lula mostró que Brasil tiene plenas condiciones de ayudar a construir consensos en la región", dijo una fuente diplomática brasileña que pidió el anonimato.

Al mismo tiempo, la cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) aprobó la creación del Consejo Sudamericano de Defensa, una delicada propuesta lanzada por Brasil y que inicialmente encontró fuertes reticencias de Colombia.

No hay acuerdo aduanero
Sin embargo, Brasil no logró consolidar esa unidad en un punto que era considerado de extrema importancia por su cancillería: encontrar una fórmula para eliminar la doble tributación arancelaria y un arancel externo común (AEC) en el Mercosur, y la definición del código aduanero.

Presidente protémpore del Mercosur, Brasil esperaba entregar el bastón a Paraguay para el próximo período con un entendimiento que permita liquidar esas cuestiones, al punto que el canciller Celso Amorim admitió en una conferencia de prensa su "frustración" por la falta de acuerdo.

Según la cancillería, en todas las negociaciones que el Mercosur ha llevado adelante con otros bloques, en particular con la Unión Europea, la cuestión de la doble tributación fue puesta sobre la mesa, y para permitir avances en esas conversaciones era fundamental resolver la cuestión.

"Para Brasil habría sido importante pasar la presidencia protémpore a Paraguay con un acuerdo relativo a la cuestión aduanera, ante las críticas al Mercosur por no tener efectivamente libre circulación de mercaderías", dijo el mismo diplomático.

De igual forma, Brasil, principal impulsor de la creación de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), no encontró poder de convicción para que se llegue a un acuerdo sobre un nombre para el cargo de Secretario General del grupo, al punto que la decisión fue postergada hasta abril próximo.