•   Bogotá, Colombia  |
  •  |
  •  |

El expresidente de Costa Rica y nobel de la Paz Oscar Arias pidió que se inicie un alto el fuego bilateral en Colombia para favorecer los diálogos que el Gobierno y las FARC mantienen desde hace más de dos años en La Habana.

En el foro "Ideas", organizado hoy en Bogotá por la Universidad El Rosario y el diario El Tiempo, Arias afirmó que "el clima actual de la negociación" no es el más propicio al mantenerse los enfrentamientos en Colombia mientras se negocia en Cuba.

El pasado 20 de diciembre, la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) inició un alto el fuego unilateral e indefinido condicionado a que el Ejército no lance ataques contra ellos, una posibilidad que el Gobierno rechazó, aunque posteriormente el grupo rebelde reiteró su compromiso con la tregua.

"Ya hay un cese unilateral pero siempre he dicho que debería ser bilateral", subrayó Arias.

En referencia al actual proceso de negociaciones, el nobel costarricense señaló que en ocasiones anteriores como en Irlanda o Sudáfrica ha aprendido "que no es la hora de titanes, sino de hombres imperfectos luchando en tiempos difíciles por un resultado incierto".

Para llegar a una paz duradera, Arias consideró que es necesario tener la capacidad de "modificar posiciones y ser flexible en los objetivos intermedios para alcanzar el objetivo último".

En este sentido señaló que "hacer concesiones puede ser doloroso y problemático", pero destacó que si no se acercan posturas es imposible llegar a la paz.

"Un proceso de paz solo puede ser exitoso en la medida en que ambos ganen y ambos pierdan, la única paz posible es una paz con concesiones", apostilló.

Arias, que tuvo un papel fundamental en los diversos procesos de paz que se desarrollaron en Centroamérica durante los años ochenta, también explicó que la "paz duradera está fundada sobre el desarrollo humano" y destacó la necesidad de invertir en políticas de combate a la pobreza e inequidad.

En caso de que Colombia no haga ese esfuerzo, podría verse abocada a situaciones como las que viven algunos países de Centroamérica que tras el fin de sus conflictos se han visto sumergidos en la violencia de las bandas criminales.

Preguntado por el nombramiento de Bernard Aronson como enviado de Estados Unidos al proceso de paz colombiano, aseguró que el diplomático norteamericano viene "a mediar y ayudar al presidente (Juan Manuel) Santos".

El exmandatario recordó que Aronson también tomó parte en los procesos de paz centroamericanos y se convirtió en su "mano derecha" para convencer a las fuerzas de resistencia a una salida pacífica a los conflictos.

"Fue el que más nos ayudó a que presidentes y Gobiernos cedieran", concluyó en el foro en el que también intervino el jefe negociador del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle.