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  • AFP

Unos 800 indígenas y trabajadores marcharon el jueves de manera pacífica en Quito en protesta contra el presidente Rafael Correa, quien había tildado a la medida como un intento de sabotaje a su gobierno, según constató la AFP.

La manifestación opositora partió desde la estatal Universidad Central hasta el Congreso, controlado por el oficialismo y que tramita un proyecto de ley de tierras que rechaza la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

El lunes, Correa dijo que las movilizaciones anunciadas por opositores para marzo "buscan desgastar al gobierno, distraernos de un año económico difícil, sabotear la Revolución".

El presidente de la Conaie, Jorge Herrera, negó lo dicho por el mandatario. "Para nada", manifestó a la prensa durante la protesta, tras la cual no hubo reporte de incidentes ni detenidos.

Indígenas y sindicatos retomaron sus protestas tras las movilizaciones del año pasado, una de ellas con enfrentamientos que dejaron 34 policías heridos y 53 detenidos.

La marcha, en la que participaron unas 800 personas según estimó un policía encargado de controlar el tránsito, estuvo encabezada por una gigantesca bandera multicolor símbolo del movimiento indígena.

PRESENTAN PROPUESTA DE LEY

En el Parlamento, custodiado por uniformados, los manifestantes presentaron propuestas para la ley de tierras, la cual -según Herrera- debe contemplar una justa redistribución.

"En Ecuador tiene que acabar el acaparamiento de la tierra y se debe sancionar al latifundista", manifestó.

El titular de la Ecuarunari (que integra la Conaie), Carlos Herrera, declaró a la AFP que "la lucha es por una revolución agraria que devuelva tierras ancestrales, asegure la soberanía alimentaria y nos proteja de las multinacionales".

La Conaie, que convocó la protesta que fue respaldada por el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), sostiene que el proyecto de ley del oficialismo podría perjudicar la propiedad indígena.

Los nativos también marcharon contra su eventual desalojo de un edificio en Quito que ocupan desde 1991 bajo un acuerdo de comodato, que el gobierno decidió dar por terminado, y la explotación de petróleo y minerales.

La administración de Correa promueve la extracción de esos recursos, pero los nativos rechazan la propuesta por su impacto ambiental.

El FUT, que agrupa a varias centrales del país, prevé marchas a nivel nacional el 19 de marzo contra las políticas gubernamentales.

"Queremos que se solucionen los conflictos laborales y los problemas alrededor del tema de la propiedad de la tierra", indicó el dirigente del colectivo, Mesías Tatamuez.

La marcha fue parte de una reunión de dos días en Quito, que se extenderá hasta el viernes, para planificar nuevas acciones de protesta.