•  |
  •  |
  • EFE

"Nos jugamos el futuro de la política de drogas y la salud de muchísimos millones de personas. Todo depende de que seamos capaces de adaptarnos a las nuevas realidades del problema de las drogas".

Así de rotundo se muestra en una entrevista con Efe el ministro de Justicia de Colombia, Yesid Reyes, quien presentó hoy la estrategia de su país contra el narcotráfico durante la 58 sesión de la Comisión de Narcóticos de la ONU que comenzó hoy en Viena.

Colombia, uno de los principales productores de drogas en el mundo, exige "una revisión profunda" de la estrategia internacional de lucha contra las drogas para hacerla "más humana y eficiente", y limitar las respuestas exclusivamente represivas.

"Proponemos que no se elimine del todo el uso de la detención preventiva y de la prisión en contra de las drogas sin analizar (primero) qué clase de drogas se pretende combatir", explica Reyes.

Reyes sostiene que para los eslabones más débiles de la cadena del narcotráfico, como consumidores, pequeños cultivadores, "mulas" y traficantes a pequeña escala, "no puede haber la misma respuesta" que se está usando contra "las grandes organizaciones criminales que manejan el negocio de las drogas".

"Limitarse a encarcelar a estas personas supone desconocer el origen de sus problemas. Hay que ayudar, hay que solucionar sus problemas y ayudar mediante programas de desarrollo activo", agrega.

"Éstas son respuestas que son mucho más eficaces (...) al contrario de que lo que ocurre con los grandes capos de organizaciones criminales, que sí merecen una intervención mucho más fuerte desde el punto de vista penal", explica Reyes.

"El tema no es tan simple como que hay un (solo) problema de drogas, el problema de drogas esconde muchos subproblemas y, como no hay un solo problema de drogas, no hay una sola respuesta", asegura el ministro colombiano.

"Hay que mirar las distintas facetas y buscar reacciones adecuadas a estos distintos problemas que forman parte del gran mundo de las drogas", defiende.

En cuanto a las perspectivas de éxito de la lucha contra las drogas tras un futuro acuerdo de paz en Colombia, Reyes destaca el peligro de que la lacra del narcotráfico aparezca de nuevo pero de forma adaptada.

"Ese peligro existe con una respuesta simplista a las drogas, es lo que nos pasó hace 30 años", destaca Reyes.

"Pensamos (en aquel entonces) que acabando con los grandes cárteles de las drogas, el problema se acababa. Acabamos con los grandes cárteles pero el problema no acabó. Es que el mundo del crimen y de las drogas es cambiante, ha sido capaz de adaptarse a las estrategias de represión del Estado", recuerda.

"Lo que nosotros vemos con preocupación es que mientras que el mundo de las drogas tiene un inmensa capacidad de adaptación frente a las políticas que busca combatirlos, nosotros somos infinitamente más lentos", advierte.

"En Colombia, al acabar con los grandes cárteles, se mutaron a 'micro-cárteles', y hoy no hay tres sino decenas (de cárteles) que han aprendido que la invisibilidad les ayuda mucho en la expansión de su negocio", explica.

"En 40 años la gente dedicada al mundo ilícito de las drogas no se ha quedado quieta, ha mutado enormemente y nosotros tenemos una política de drogas demasiado estática", critica Reyes.

"Nuestra propuesta es tener una capacidad de mutación mucho más rápida y que tenga en cuenta realidades locales", señala.

"El problema de las drogas no es el mismo en todo el mundo. Se trata de solucionar problemas que tienen personas reales, con necesidades reales y en contextos sociales reales", concluye el ministro colombiano.