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  • EFE

La policía detuvo hoy a decenas de estudiantes que protestaban en Birmania (Myamar) contra la nueva ley de Educación, tras dispersar una manifestación, informan medios locales.

Algunos medios elevan a más de cien el número de detenidos, aunque las autoridades no han dado por el momento cifras de arrestados ni de heridos en la localidad de Lampadan, en el centro del país.

"Golpearon a los periodistas, así que tuve que huir", declaró un reportero al diario Myanmar Times, mientras que, según el medio The Irrawaddy, al menos dos ambulancias abandonaron el lugar de los enfrentamientos supuestamente con heridos en su interior.

La jornada de protesta contra la ley de Educación, aprobada el año pasado, congregó a unos 200 estudiantes en Lampadan, con la intención de marchar hasta Rangún, la antigua capital del país y situada a unos 120 kilómetros al sur.

La policía, que desplegó el doble de agentes que manifestantes, a los que acompañaban monjes budistas, les cortó el paso, pero tras unas negociaciones se comprometió a dejarles seguir con la protesta.

La violencia brotó cuando las policía volvió a cortarles el paso y los estudiantes no quisieron detener su avance, según The Irrawady.

La representación de la Unión Europea (UE) en Birmania expresó en un comunicado su "profunda preocupación" por el uso de la fuerza contra los manifestantes en Lampadan y recordó a las autoridades birmanas que "la libertad de expresión y el derecho a la asamblea pacífica son derechos fundamentales de la Unión Europea".

Las manifestaciones contra la reforma de la Ley de Educación comenzaron en enero y pretenden que se incluyan en el plan de estudios las lenguas minoritarias y que se permita a estudiantes y profesores que formen sindicatos, entre otras reivindicaciones.

En 2011, después de casi medio siglo gobernada por generales, Birmania inició un periodo de reformas encaminadas hacia la paz y la democracia guiadas por un gobierno civil formado, en su mayoría, por exgenerales del anterior régimen.

Activistas y organizaciones pro derechos humanos han apremiado al Gobierno del presidente, Thein Sein, a acelerar estas reformas y amparar los derechos de la población local.

"En una nación con la historia de Birmania, el cambio de mentalidad es necesario, pero lleva tiempo. Los recientes acontecimientos confirman la necesidad de proseguir con las reformas. La UE reitera su compromiso con la democracia, los derechos humanos y las libertades fundamentales en Birmania", añadió la delegación europea.