•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • EFE

Al menos 3 muertos y 31 heridos, entre ellos cinco policías, se registraron ayer durante un motín en el presidio de San Pedro Sula, norte de Honduras, donde se decomisaron ocho armas de fuego, entre ellas, fusiles y subametralladoras, y droga, informaron fuentes oficiales.

Dos de los reos murieron en el interior del presidio, dijo a periodistas Rómulo Emiliani, obispo católico auxiliar de San Pedro Sula y quien pudo entrar a la prisión. “Cuando yo llegué estaba el tiroteo terrible, por milagro de Dios no hubo otra tragedia”, indicó el religioso.

Agregó que hubo momentos en que los prisioneros no le hacían caso y “estaban dispuestos a matar a quien sea”, pero que “al final, siempre porque Dios actúa, se calmó todo”.

Emiliani, que también coordina un proyecto para la construcción del nuevo presidio en San Pedro Sula, dijo que en el interior vio reos con heridas en la cabeza, en una pierna, costillas, entre otras lesiones.

Contra registro
Un tercer reo, identificado como Narciso Andino, murió en el estatal hospital Mario Catarino Rivas, según informó a los periodistas una fuente del nosocomio estatal, que además indicó que los heridos ingresados a ese centro asistencial son 33.

Según el portavoz de la Policía en San Pedro Sula, Jorge Alberto Rodríguez, el motín se registró cuando efectivos de la Policía Nacional y la Policía Militar de Orden Público (PMOP) se aprestaban a ingresar al presidio para una operación de registro y sacar a 20 reos considerados “altamente peligrosos” por las autoridades, que serían llevados a otros centros penales.

Los reos que serían trasladados a otras prisiones, indicaron en un comunicado que se oponen a esa medida porque temen ser asesinados. Para evitar el ingreso de las fuerzas del orden, los presos incendiaron colchones en los portones de entrada al presidio y dispararon armas de fuego.

“Equipados”
El motín inició en las primeras horas de la mañana, cuando fueron alertados de que las fuerzas del orden estaban por ingresar. El portavoz policial informó del decomiso de cuatro subametralladoras Thompson, un fusil calibre 223, una escopeta y dos pistolas 9 milímetros en el centro penal sampedrano.

También se incautaron dos computadoras portátiles, una treintena de teléfonos móviles, un kilo de cocaína y distintos envoltorios de marihuana, cuyo peso no especificó.

Para evitar el ingreso de las fuerzas del orden, los presos incendiaron colchones en la entrada del presidio y dispararon armas de fuego.