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  • AFP

El presidente de Vanuatu apeló a la solidaridad internacional tras el paso del ciclón tropical Pam, que arrasó este archipiélago el sábado y que podría ser uno de los peores desastres ocurridos en el océano Pacífico.

Aunque aún se desconoce el alcance total de los daños, Naciones Unidas manejaba informaciones no confirmadas de al menos 44 muertos solo en una provincia, mientras que varios medios de comunicación citaban a la Oficina Nacional de Gestión de Desastres, según la cual seis personas habrían muerto y se habría declarado el estado de emergencia por el ciclón.

Las ONG describían escenas de casas destruidas, árboles caídos y carreteras cortadas, como resultado del Súper Ciclón Pam, una tormenta de categoría 5, la máxima posible, con vientos de hasta 320 kilómetros por hora.

Llamado

El presidente de Vanuatu, Baldwin Lonsdale, quien se encontraba en una conferencia de la ONU en Japón, precisamente sobre la reducción del riesgo de desastres naturales, pidió el apoyo internacional.

“Hago un llamado en nombre del Gobierno y del pueblo de Vanuatu a la comunidad internacional para que aporte su ayuda, para hacer frente a esta calamidad”, declaró emocionado el mandatario.

“Compañeros jefes de Estado, gobiernos y colaboradores para el desarrollo, todos hemos sufrido algún tipo de desastre en algún momento u otro. Hoy apelamos su ayuda”, añadió.

El paso de Pam por el archipiélago de Vanuatu golpeó duramente la capital, Port Vila, causando graves inundaciones.

“La escena esta mañana es de absoluta desolación, las casas están destruidas, los árboles arrancados, las carreteras están bloqueadas y la gente vaga por las calles en busca de ayuda”, afirmaba el cooperante de Save the Children, Tom Skirrow, desde la capital.

Unicef informó de que ya estaba trabajando con los responsables nacionales de desastres de Vanuatu, Fiyi y las Islas Salomón, para ofrecerles apoyo.