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  • AFP

El resultado de las elecciones legislativas israelíes del martes parece más incierto que nunca: la campaña termina hoy domingo y los sondeos ligeramente favorables al laborista Isaac Herzog.

Los días que quedan antes del escrutinio serán determinantes para convencer al 20% de israelíes que siguen indecisos, consideran los comentaristas.

La campaña debe cerrarse oficialmente el domingo por la noche con una gran concentración de la derecha en Tel Aviv, a la que todavía no se sabe si el primer ministro saliente Benjamin Netanyahu participará.

Su partido, el Likud, intentará cosechar el mismo éxito que la izquierda, que consiguió reunir hace una semana a decenas de miles de simpatizantes.

La formación intentará tranquilizarse después de que los últimos sondeos autorizados reportaran un avance de cuatro escaños para la Unión Sionista, compuesta por el partido laborista de Herzog y el partido HaTnuah de Tzipi Livni.

Criticado

A pesar del avance de la alianza de centroizquierda, el resultado de las elecciones continúa siendo incierto. En el sistema israelí no necesariamente el líder de la lista más votada acaba formando gobierno, sino que de esta tarea se encarga el que, entre los 120 diputados electos, consigue constituir una coalición con otros grupos del Parlamento.

Dada la dispersión del voto, anunciada entre al menos once listas de derecha, de izquierda, ultraortodoxos y árabes, la composición de la próxima mayoría resulta difícil de prever. Y el nombre del próximo primer ministro podría no conocerse hasta dentro de varias semanas.
Por su fuerza y su experiencia política, se cree que Netanyahu, que aspira a un tercer mandato consecutivo, está en mejores condiciones que Herzog para formar una coalición.