AFP
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Estados Unidos enviará entre 20.000 y 30.000 militares a Afganistán antes del verano para reforzar las tropas ya desplegadas en el país asiático, ha anunciado el jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas estadounidenses, el almirante Michael Mullen.

El general estadounidense David McKiernan, que comanda las fuerzas internacionales en Afganistán, ya había reclamado el envío de más de 20.000 soldados norteamericanos para ayudar en la lucha contra la insurrección talibán.

Dudas ante la capacidad de Hamid Karzaid
"Quizás subestimanos la capacidad del gobierno central de lograr el impacto que deseamos debido a la propia historia de Afganistán. Desde un punto de vista objetivo, permitir a las comunidades, las tribus y sus jefes tomar decisiones es una estrategia importante para el futuro", consideró Mullen.

Interrogado sobre las posibilidades de negociar con los talibanes, dado que hace una semana Karzai hizo un llamamiento a la negociación con el mulá Omar, el jefe de los insurgentes islamistas en paradero desconocido, el almirante estadounidense se mostró prudente.

"En una contrainsurrección, hay siempre un momento en que es necesario dar alternativas a los individuos que forman parte de la insurrección y con los que hay posibilidad de reconciliación", dijo. "Pero en mi opinión, sólo hay que hacerlo en posición de fuerza", matizó.

El presidente estadounidense electo, Barack Obama, prometió retirar las tropas de Irak y convertir a Afganistán en una de las prioridades de su política exterior.

Analizarán estrategia
La situación empeoró gravemente en Afganistán en 2008, por lo que la Casa Blanca ordenó una revisión de su estrategia en ese país. El presente año fue el peor para las fuerzas internacionales en Afganistán desde su llegada a este país, en 2001, para expulsar a los talibanes del poder: unos 287 soldados extranjeros murieron, así como mil policías y militares afganos y más de 2.000 civiles.

En los últimos dos años, los insurgentes afganos duplicaron la intensidad de su insurrección, pese a la presencia de unos 70.000 soldados extranjeros, la mitad de ellos estadounidenses.