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  • AFP

Las lluvias amainaron en las últimas horas en el árido norte chileno, donde ayer se iniciaban las labores de reconstrucción tras aluviones e inundaciones que dejaban nueve muertos y miles de albergados.

Después de dos días de precipitaciones, el sol volvió a salir este viernes en la región de Atacama, 800 kilómetros al norte de Santiago, mostrando las secuelas de destrucción que dejó la crecida de varios ríos que arrasaron todo a su paso.

“Se está avanzando en normalizar la situación”, dijo este viernes la presidenta Michelle Bachelet, quien prolongó su estadía en la zona para coordinar las labores de reconstrucción.

El abrupto desborde de ríos, que por años permanecieron secos, arrasaron con todo a su paso dividiendo pequeños poblados en dos y arrastrando cientos de casas en poblados como Alto del Carmen, Tierra Amarilla, Chañaral, Diego de Almagro y Copiapó. Las lluvias también azotaron a la vecina ciudad de Antofagasta.

19 desaparecidos

Hasta ahora el Gobierno cifró en seis las víctimas fatales en la región de Atacama y tres en Antofagasta, manteniendo la cifra de 19 desaparecidos, según un último reporte entregado por el director de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), Ricardo Toro.

“En la medida que vayamos despejando las rutas, las vías y las zonas anegadas, puede ser que tengamos una cifra superior de fallecidos o desaparecidos”, advirtió más temprano el viceministro del Interior, Madmuh Aleuy.

En cuanto a los albergados, el último reporte de la Onemi los cifró en 5,450 en la región de Atacama y 392 en Antofagasta.

En tanto, un catastro preliminar del Ministerio de Vivienda cifró entre 7,500 a 8,000 las viviendas afectadas.