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  • EFE

La situación en el Yemen, y en especial en la ciudad meridional de Adén, se precipita hacia el caos, lo que llevó hoy a la evacuación del país de cientos de personas, en su mayoría diplomáticos y personal de la ONU.

En medio del descontrol generalizado, tras tres días de bombardeos de la coalición árabe contra el grupo chií de los hutíes, una cadena de explosiones sacudió Adén durante el saqueo de un depósito de armas, que causó decenas de muertos y heridos.

Testigos dijeron a Efe que las detonaciones tuvieron lugar en los arsenales de misiles y municiones del Ejército en la zona de Yabal Hedid, en el centro de la ciudad, lugar del que se elevaron llamaradas.    

Cientos de personas llegadas en vehículos y a pie se hallaban dentro del depósito y sus alrededores cuando se produjeron las explosiones. Otros cuarteles militares de Adén también han sido saqueados, después que los soldados huyeran.

En un intento de restaurar la seguridad, una brigada militar que se unió hoy a las fuerzas del presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, comenzó a desplegar sus tanques en diversas áreas de Adén.

Las milicias tribales también empezaron a efectuar labores de seguridad y control del tráfico en las avenidas de la ciudad. Es tal la peligrosidad de la situación que anoche la Marina saudí  evacuó a 86 diplomáticos saudíes y extranjeros de Adén, y los trasladó a la ciudad costera saudí de Yeda en dos barcos.

En Adén estableció Hadi la sede de su gobierno en febrero pasado, cuando huyó de Saná después de que los rebeldes hutíes se hicieran con el poder, pero el mandatario se encuentra al menos desde el jueves fuera del país.

También abandonaron el Yemen, pero desde Saná, el enviado especial de la ONU Yamal Benomar, y más de 300 personas, entre funcionarios del organismo internacional, cooperantes, representantes de empresas internacionales y sus familias.

Según confirmó a Efe una fuente de la ONU, todos ellos -extranjeros y yemeníes- viajaron a bordo de tres aviones que despegaron del aeropuerto internacional de Saná.

Estas evacuaciones se produce en el marco de la escalada de la violencia y los ataques aéreos de la coalición árabe -encabezada por Arabia Saudí- en el Yemen.

El propio aeropuerto de Saná ha sido blanco de los bombardeos, el último anoche, y las autoridades han tenido que reparar tres socavones producidos por estos ataques en una pista.

 El portavoz de la coalición militar árabe que opera en el Yemen, el general Ahmed al Asiri, dijo hoy que el movimiento chií ya no posee prácticamente aviones ni centros de comunicaciones.

 En su rueda de prensa diaria, el militar destacó "el éxito" de las operaciones militares en su primeros tres días y apuntó que las capacidades militares de los hutíes "se debilitan día a día".

 Al Asiri advirtió de que no permitirán avanzar a los hutíes hacia Adén y explicó que los aviones de la coalición atacaron en esta jornada centros de comando y control donde se reúnen cabecillas chiíes, y depósitos de armas y municiones.

Otros bombardeos tuvieron como objetivo arsenales ubicados en las montañas circundantes de Saná, la Academia de la Aviación, y la base aérea de Al Dailimi, al norte de la capital, donde murieron tres personas, según informó un responsable del cuartel a Efe.

La situación también se ha deteriorado en el feudo de los chiíes de Saada, en el noroeste del país, donde 428 presos huyeron hoy de una cárcel en medio de la confusión creada tras ser el edificio bombardeado por la coalición militar árabe.

El bombardeo, en el que murieron además un guardia de la prisión y un reo, destruyó la entrada y otras partes de la cárcel, en la que  cumplen pena personas condenadas por asesinato y narcotráfico, entre otros delitos.

Ante esta inseguridad sobre el terreno, Hadi no tiene intención de regresar al país, y después de participar hoy en la cumbre árabe celebrada en la ciudad egipcia de Sharm al Sheij, voló de nuevo a Riad.

Durante su discurso en la inauguración de la cumbre, el presidente pidió que la ofensiva árabe continúe en el Yemen hasta que los rebeldes hutíes "se rindan". "Hasta que salgan de las provincias e instituciones que ocuparon y devuelvan las armas, medianas y pesadas, que saquearon de los cuarteles militares", apuntó.

En la cumbre, los distintos líderes árabes expresaron su respaldo a Hadi y a la intervención en el Yemen, considerando que el avance de los hutíes amenazaba la estabilidad regional. EFE