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BOGOTÁ / AFP

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, rechazó ayer lunes la participación extranjera en la liberación de rehenes en poder de la guerrilla de las FARC anunciada a la senadora Piedad Córdoba, quien aseguró que pediría ayuda al mandatario venezolano, Hugo Chávez, para recibirlos.

“Si (las FARC) los van a liberar ahí tienen al CICR, pero no vamos a permitir el engaño al país ni que nos afecten las relaciones internacionales involucrando a la comunidad internacional”, dijo Uribe en un discurso público en Bogotá.

Según el mandatario colombiano “el gobierno da, como siempre, todas las garantías a través del CICR pero --añadió-- cree que al involucrar a personalidades internacionales, se terminan creando dificultades a las relaciones (diplomáticas) del país”.

“Desde ya advertimos al terrorismo y a los políticos locales que están en este juego político que el gobierno no va a permitir que nos creen riesgos en las relaciones internacionales involucrando a personalidades de la comunidad internacional”, concluyó Uribe.

Liberarán a seis
La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunció el domingo que liberará unilateralmente a seis de los rehenes en su poder, dos políticos y cuatro uniformados, según señaló un comunicado divulgado a través de la agencia Anncol en internet.

Según la cúpula rebelde, los rehenes serán entregados a una comisión encabezada por la senadora opositora Piedad Córdoba, quien el fin de semana anunció que pediría ayuda al mandatario venezolano, Hugo Chávez, con ese propósito.

El canciller venezolano, Nicolás Maduro, dijo ayer lunes que su gobierno respetará la decisión de Uribe. “La participación del gobierno del presidente Chávez siempre ha tenido el aval del gobierno colombiano. Todo dependería de lo que diga el gobierno colombiano en caso que se nos solicite (ayuda)”, dijo.

“(De momento), nadie nos ha solicitado oficialmente participar de este evento”, precisó Maduro en una conferencia de prensa. Uribe recordó que el 6 de diciembre había advertido estar “informado de que ahora las FARC están tramando una nueva liberación humanitaria” a través de una política --a la que no identificó--, pero que dedujo que era la senadora Córdoba, una aguerrida política opositora.

“No le vamos a permitir ahora a esa dirigente de la política esa trampa que nos quiere tender con las FARC”, señaló entonces Uribe, que en noviembre de 2007 decidió cesar la mediación de Córdoba y del presidente venezolano Hugo Chávez con las FARC. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) se declaró este lunes “listo” para participar en la anunciada liberación de los rehenes, al tiempo que pidió prudencia y paciencia frente al operativo de liberación, según dijo a la AFP Ives Heller, vocero del organismo en la nación andina.

Entre tanto, familiares de los rehenes instaron al gobierno de Álvaro Uribe a brindar las condiciones necesarias para que éstos recuperen la libertad. “El presidente está llamado a dar las garantías para que no exista ningún tropiezo y nuestros seres queridos puedan regresar a casa”, dijo Patricia Nieto, esposa del rehén Sigifredo López.

A su turno, Claudia Rugeles, esposa del ex gobernador del departamento del Meta, Alan Jara, pidió a Uribe “hacer una demostración de su corazón grande”. Él tiene su forma de hacer las cosas y aspiramos a que dé ese acompañamiento que se requiere para que todos regresen sanos y salvos”, indicó Rugeles.

Los seis rehenes que la senadora Córdoba estimó serán entregados por las FARC en enero, hacen parte de un grupo de 28 secuestrados que esa guerrilla pretende canjear por unos 500 de sus militantes presos, tres en Estados Unidos. La anunciada liberación sería la tercera que de forma unilateral realizarán las FARC, dado que en enero y en febrero entregó a seis políticos a Córdoba y a una delegación del gobierno de Venezuela, en un gesto de “desagravio” al mandatario venezolano.