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  • EFE

Al menos 20 combatientes del movimiento rebelde yemení, de confesión musulmana chií, de los hutíes murieron ayer en bombardeos aéreos de la coalición encabezada por Arabia Saudí, contra sus posiciones en la ciudad meridional de Adén.

Testigos explicaron a Efe que el ataque tuvo como blanco una concentración de hutíes en el barrio de Jur Maksar, donde fue bombardeada la residencia abandonada del exvicepresidente yemení Ali Salem al Bid, ocupada por los insurgentes.

La aviación de la coalición atacó también, en el marco de su campaña “Tormenta de la firmeza”, varios sitios de los rebeldes en las zonas de Al Wahat y Sabr, en la carretera entre Adén y la provincia de Lahesh.

Por otra parte, los bombardeos continuaron contra cuevas en el monte de Atán, al oeste de Saná, donde se encuentran arsenales estratégicos del Ejército yemení, que están actualmente bajo el control de los hutíes.

Ayuda millonaria
Ayer mismo, Arabia Saudí anunció que ha decidido conceder una ayuda de US$274 millones para financiar las operaciones humanitarias de Naciones Unidas en Yemen.

El conflicto se ha recrudecido desde el pasado 26 de marzo, cuando se inició dicha campaña de bombardeos contra los rebeldes hutíes.

Riad y sus ocho aliados árabes han justificado su ofensiva en la defensa de la legitimidad del presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, en la supuesta amenaza que representan los hutíes para Arabia Saudí, y en el peligro de que Irán, la potencia musulmana chií, extienda su influencia en la región a través de estos rebeldes.