•   Berlín  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El Gobierno alemán se manifestó hoy, a la vista de la nueva tragedia en el Mediterráneo, con al menos 700 muertos, a favor de salvar vidas, luchar contra el tráfico de personas y estabilizar los países de origen de los inmigrantes.

El portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, aseguró hoy en una rueda de prensa que la catástrofe del barco de inmigrantes procedente de Libia que se hundió este fin de semana "no es digna" y afirmó que su gravedad impide a la Unión Europea "mirar para otro lado".

"Estamos todos de acuerdo en que sobre este asunto se debe seguir trabajando", aseguró Seibert, quien añadió que es "urgente aprobar medidas" ante este "enorme reto" y que "es necesaria una respuesta europea".

A juicio del Gobierno alemán, la acción comunitaria debe centrarse, a corto plazo, en tratar de salvar el mayor número posible de vidas y evitar nuevas tragedias en el Mediterráneo.

A medio y largo plazo, añadió, la UE debe reforzar su lucha contra las mafias que trafican con personas y "realizar su contribución" a la estabilización tanto de los países de origen de los inmigrantes como de los Estados por los que transitan camino de Europa.

Seibert advirtió, no obstante, de la complejidad del problema y de las dificultades para atajar dramas como el del fin de semana a corto plazo.

La canciller alemana, Angela Merkel, telefoneó ayer al primer ministro italiano, Mateo Renzi, para conocer de primera mano el alcance de la tragedia, según Seibert, que dio por hecho que la jefa del Gobierno se pondrá en contacto con otro líderes europeos en los próximos días por este asunto.

Berlín no descarta, como ha propuesto Renzi, que se llegue a celebrar un consejo europeo temático sobre inmigración.

El ministro de Interior, Thomas de Maizière, recalcó hoy en un comunicado que los hechos "exigen una respuesta europea" y que no hay "respuestas fáciles".

"Necesitamos no sólo una estrategia europea común sino también una mejor coordinación de las políticas de Exteriores, Interior y Cooperación con los países de origen y tránsito, y entre los Estados miembros", señaló.

Por su parte, el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, aseguró en una nota que no se van a lograr "soluciones muy rápidas", pese a que hoy los Veintiocho alcancen algún tipo de acuerdo.

"Pero sólo podremos resolver el problema a largo plazo cuando eliminemos de raíz las razones para emigrar", explicó.

Para Steinmeier es también preciso un refuerzo de los equipos de rescate comunitarios en alta mar y una "discusión sincera" sobre los "criterios de reparto" de refugiados e inmigrantes dentro de la UE.

Sobre las medidas urgentes, el portavoz del Ejecutivo alemán se mostró convencido de que la reunión ministerial que se celebra hoy en Luxemburgo con carácter extraordinario para abordar este asunto tendrá resultados.

Alemania considera en este ámbito que la reedición del denominado programa Mare Nostrum "no es suficiente", como explicó el portavoz del Ministerio de Interior, Johannes Dimroth.

"No hay soluciones fáciles", agregó.

La apuesta alemana es lograr un "paquete de medidas conjunto y comprensivo" para combatir esta crisis que implique a los Ministerios de Interior, Exteriores y Cooperación.

Por su parte, el portavoz de Exteriores, Martin Schäfer, explicó que Libia es en la actualidad un "Estado fallido" y que los intentos de mediación europeos, liderados por Bernardino León, representante especial de la ONU para Libia, topan con una situación "extremadamente difícil".