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  • ACAN-EFE

Bajo el lema “Renuncia ya”, al menos unos 10,000 ciudadanos guatemaltecos, indignados con la actuación del Gobierno, colapsaron el centro histórico de la ciudad para exigir la renuncia del presidente de la República, Otto Pérez Molina, y su vicepresidenta, Roxana Baldetti, a los que acusan de “corruptos” y “ladrones”.

Enfrente del Palacio Nacional, en el parque Central, Guatemala vivió ayer una de las mayores manifestaciones de su historia, según recuerdan los oriundos del lugar, en la que los integrantes expresaron “un malestar” que se acumuló durante años.

Con consignas como “que se vayan”, “justicia”, “fuera ladrones” o “a la cárcel”, los guatemaltecos denunciaron que el binomio presidencial, formado por Pérez Molina y Baldetti, robó unos 130 millones de dólares al país y que, por ello, tienen que responder a la justicia y abandonar el Gobierno.

El caso

La protesta fue convocada luego de la captura de una mafia dedicada al contrabando y la defraudación aduanera, en la que están implicados funcionarios del Gobierno.

Uno de los 21 detenidos la semana pasada, luego de casi un año de investigación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), es el titular de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), Omar Franco.

La red, según la Cicig, estaba liderada por Juan Carlos Monzón, destituido como secretario privado de Baldetti y quien se encuentra prófugo de la justicia.

Presidente pide calma

En relación con las protestas, el presidente Pérez Molina exhortó a la población a mantener la calma.

“Lo que puedo decir es llamar a la cordura, todos tienen derecho de manifestarse”, pero “no podemos juzgar a nadie hasta que sea sentenciado”, expresó el mandatario a periodistas durante una gira de trabajo por el departamento occidental de Sololá.

Repudio

“Yo trabajo duramente para pagar mis impuestos y luego llegan estos y se lo llevan con toda tranquilidad. Estoy ofendida”, proclamó a Acan-Efe una ciudadana que prefirió mantenerse en el anonimato.

Otros dieron la cara, como Osvaldo, un estudiante de la Universidad San Carlos, quien dijo estar “harto” de no poder acceder a servicios básicos de calidad mientras otros “lo tienen todo” a costa de robar al pueblo.

El director de la Policía Nacional Civil (PNC), Walter René Velásquez Cerón, explicó que unos 600 efectivos vigilaron la protesta para que se desarrollase “bajo un entorno de paz”.

También Ronny Hernández, un representante de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), indicó que la manifestación se desarrolló con tranquilidad y que los ciudadanos estaban enojados por el corte de las redes telefónicas en el área de la manifestación.

En otros puntos del país también hubo más concentraciones pacíficas con el mismo objetivo: conseguir la renuncia de Pérez Molina y Baldetti.