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  • EFE

La máxima corte de justicia de Brasil concedió hoy la libertad condicional a nueve ejecutivos de grandes constructoras brasileñas que están presos desde noviembre pasado acusados de haber participado en la red de corrupción que desvió millonarios recursos de la petrolera estatal Petrobras.

Los ejecutivos obtuvieron el derecho a la prisión domiciliar y tendrán que usar una tobillera electrónica para que puedan ser controlados, según determinó la Sala Segunda del Supremo Tribunal Federal (STF) por tres votos a favor y dos contra.

Los magistrados extendieron a ocho de los acusados por el gigantesco escándalo de corrupción el beneficio solicitado inicialmente en hábeas corpus por el presidente y propietario de la constructora UTC, Ricardo Pessoa, informó hoy la asesoría de prensa del tribunal.

Además de Pessoa, la medida beneficia también a José Ricardo Nogueira Breghirolli, Agenor Franklin, Mateus Coutinho y José Aldemário Filho, ejecutivos de la también constructora OAS; a Sergio Mendes, dirigente de la empresa Mendes Júnior; a Gerson Almada, ejecutivo de Engevix; a Erton Medeiros (Galvao Engenharia) y a Joao Ricardo Auler (Camargo Correa).

Además de la vigilancia con tobillera electrónica, los beneficiados, actualmente presos en las celdas de la Policía Federal brasileña en la ciudad de Curitiba, tendrán que presentarse ante un tribunal cada quince días.

La máxima corte también condicionó la liberación a que los acusados entreguen su pasaporte y a que se comprometan a no entrar en contacto con otros implicados en el proceso.

Los magistrados argumentaron que las órdenes de prisión preventiva que justificaron el arresto de los empresarios no pueden ser consideradas como sentencias anticipadas pese a la gravedad de los crímenes de que son imputados.

Los ejecutivos fueron acusados de formar parte del cartel que pagaba millonarios sobornos para quedarse con los contratos de la petrolera por los presos que colaboran en la investigación a cambio de futuras reducciones de sus penas.

Entre los delatores que acusaron a las principales constructoras de Brasil de integrar la red de corrupción destacan el exdirector de Abastecimiento de Petrobras Paulo Roberto Costa y el empresario Alberto Youssef, propietario de una casa de cambio y que se encargaba de distribuir los sobornos.

Los abogados de Ricardo Pessoa, el ejecutivo beneficiado con la libertad condicional y cuyo hábeas corpus sirvió de precedente para todos los otros acusados, afirmaron a Efe que la corte consideró como "ilegales" e "insuficientes" los motivos citados por la Fiscalía para pedir la prisión preventiva del empresario.

Alegaron igualmente que el empresario tuvo que renunciar a la presidencia de su empresa y que la constructora fue prohibida de realizar nuevos negocios con Petrobras, la mayor empresa de Brasil.

La petrolera estatal informó la semana pasada que en 2014 sufrió pérdidas por 21.587 millones de reales (unos 7.200 millones de dólares), su peor resultado desde 1991, y reveló que las colosales corruptelas que se investigan en los tribunales le costaron al menos 6.200 millones de reales (unos 2.066 millones de dólares) desde 2004.

El escándalo en la petrolera comenzó a ser investigado en marzo del año pasado cuando fue identificada una red que amañaba los contratos de la empresa con numerosas constructoras; elevaba artificialmente el valor de los mismos y distribuía la diferencia en sobornos pagados a altos funcionarios de la estatal y a decenas de políticos que facilitaban los negocios ilegales.

A lo largo de las investigaciones, han sido arrestados cinco exdirectivos de la empresa y una decena de ejecutivos de importantes constructoras.

La Corte Suprema investiga por las corruptelas a medio centenar de políticos, en su mayoría de la coalición que apoya a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.