• Katmandú, Nepal |
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  • EFE y AFP

Alrededor de 250 personas podrían estar desaparecidas después de que el martes un alud arrasara un área de Nepal muy popular para hacer senderismo, cerca del epicentro del devastador terremoto, anunció un responsable local, mientras las cifras de muertos por el terremoto del sábado siguen en aumento.

“Se produjo un alud en la tarde del martes en Ghodatabela, un área situada en la popular ruta de senderismo de Langtang”, dijo el responsable, Uddav Prasad Bhattarai.

“Es difícil decir cuántos están desaparecidos, pero podrían ser 250 según una primera estimación”, agregó.

El responsable dijo que podría haber turistas extranjeros entre las personas desaparecidas en esta zona, de difícil acceso y donde las comunicaciones son complicadas.

Las operaciones de socorro habían comenzado, pero se estaban desarrollando con dificultades por el mal tiempo, explicó Bhattarai.

Más muertos
Entre tanto, el número de muertos en el terremoto de 7.8 grados que devastó el sábado Nepal llegó a 5,057, mientras que el de heridos sumó 10,905 y el de desplazados internos se situó en más de 450,000 personas, mientras las labores de rescate se vuelven más difíciles por varios factores.

Además de las malas condiciones climáticas, las carencias del país asiático para responder a un desastre de tal magnitud, impiden agilizar el rescate de víctimas.

El Equipo de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación en Casos de Desastre (Undac) advirtió de que se acaba el tiempo para encontrar personas con vida entre los escombros.

Poca preparación
Arjun Katoch, miembro de la Undac, aseguró a Efe que es poco factible que la gente pueda aguantar viva bajo los escombros durante más de 96 horas, plazo que se cumplió ayer.

El primer ministro del país, Sushil Koirala, reconoció ayer que “las operaciones de búsqueda, rescate y ayuda no han sido efectivas, debido al corte de las comunicaciones y la falta de preparación de los equipos”, de acuerdo con el medio local Kantipur.

Organizaciones humanitarias como Cruz Roja, que trata de repartir paquetes de ayuda a 20,000 familias en Katmandú, también están encontrando bastantes dificultades, afirmó a Efe uno de sus oficiales, Rajendra Rokaha.

Miles de personas siguen en la calle, bien porque perdieron sus casas o por miedo a nuevos temblores y derrumbes.

El primer ministro nepalí, Sushil Koirala, decretó este martes tres días de luto oficial por las víctimas del terremoto.

Koirala aprovechó su intervención para darles las gracias a los donantes que brindan su apoyo a Nepal.

Las labores de rescate se hacen muy difíciles por las condiciones climáticas y las carencias del país para responder a un desastre de tal magnitud.