Jorge Eduardo Arellano
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LA PAZ / AFP

El presidente boliviano, Evo Morales, confirmó ayer martes un plan de magnicidio en su contra, que pidió investigar, y reveló que en el pasado, cuando ejercía la dirigencia de los productores de coca, "me salvé de asesinato" cuatro o cinco veces.

El mandatario confirmó en rueda de prensa que, "la semana pasada inteligencia nos informó que había en preparación unos atentados" en su contra.

Morales saludó al oficial "que me buscó y me comunicó: aquí la DEA planificó (atentar contra su seguridad) tal día, tal hora, tal lugar; me quedé impresionado", sostuvo ante corresponsales de medios internacionales.

"Hay que investigar este plan de magnicidio", insistió.

El presunto plan de magnicidio fue denunciado el domingo por el presidente venezolano Hugo Chávez, en Caracas, quien dijo que recibió una llamada telefónica de Morales en la que le comentó detalles del plan.

"Por lo menos cuatro o cinco veces me salvé de asesinato cuando era dirigente" cocalero, dijo el gobernante, y agradeció a militares y policías que en 2001 le alertaron de un plan contra su vida "por instrucciones del Norte, de afuera" durante el gobierno del presidente Jorge Quiroga, actual líder del principal partido de la oposición de derecha.

"Qué no estarán planificando ahora, si antes cuando solamente era dirigente han planificado" contra su vida, agregó.

En otro episodio, en 2005, un año antes de que asumiera como gobernante, "me dicen: Evo tienes que abandonar La Paz, te van a matar", relató Morales.

En ese momento Morales se oponía a que asumiera la Presidencia de Bolivia el ex titular del Senado, Hormando Vaca Diez (conservador), tras la dimisión del independiente Carlos Mesa, acorralado por problemas sociales y políticos.

El mandatario señaló que la oposición fracasó en su plan de desalojarlo del poder en un referendo en agosto pasado --en el que fue ratificado por el 67% de los votos--, y mediante un golpe de Estado civil en septiembre pasado, cuando se desató una ola de violencia con un saldo de al menos 20 muertos.

A pesar de ello, el gobernante dijo que es reticente a las medidas de seguridad, "pero frente a estas informaciones (de planes de magnicidio) creo que es importante el tema de seguridad", finalizó.