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  • AFP

El carguero espacial no tripulado Progress se desintegró por completo en la atmósfera por encima del océano Pacífico ayer, durante su caída libre hacia la Tierra, una semana después de que los operadores rusos perdieran el control de la nave.

Los operadores de vuelo rusos habían perdido el control de Progress horas después de su lanzamiento hace una semana propulsado por un cohete Soyuz. El carguero espacial debería haberse acercado el 28 de abril a la Estación Espacial Internacional (ISS) para abastecerla, pero fracasó en su misión.

La agencia espacial rusa no dio muestras de preocupación, pues prácticamente todos las naves espaciales de ese tipo se desintegran en la atmósfera o aterrizan en los océanos.

La caída del carguero no pone en peligro a la tripulación de la ISS, que dispone de varios meses de reservas.