•   Saná, Yemen  |
  •  |
  •  |

Yemen se acercaba este domingo a un alto el fuego tras la reacción positiva de los rebeldes hutíes y de sus aliados a una propuesta de tregua de Arabia Saudí para facilitar la llegada de ayuda humanitaria para los civiles.

En este contexto, un barco fletado por la ONU llegó este fin de semana con una carga de carburante, cuya escasez ha producido la suspensión de ayuda alimentaria en varias regiones de este país en guerra, anunció el domingo el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

La suerte de los civiles, en particular en la provincia de Sada (norte), feudo de los hutíes y sometida en estos días a intensos bombardeos de la aviación de la coalición, fue objeto de un nuevo grito de alarma de la ONU. Unas 70.000 personas, entre las cuales 28.000 niños, huyen de la región según un comunicado de 17 organizaciones humanitarias presentes en el país.

"Numerosos civiles quedaron atrapados en Sada puesto que no pueden acceder a los medios de transporte a causa de la falta de combustible", subrayó el coordinador de asuntos humanitarios de la ONU para Yemen, Johannes van der Klauuw.

El barco, cargado con 300.000 litros de carburante y equipos, atracó el sábado en el puerto de Hodeida, en el oeste del país.

Un segundo barco arribará este domingo por la tarde, precisó el PMA en un comunicado.

Tregua humanitaria es bienvenida 

La tregua fue formulada el viernes por Arabia Saudí, que desde hace seis semanas lidera una campaña de bombardeos aéreos para impedir a los hutíes hacerse con el control de todo el país.

El buró político de los rebeldes dijo estar "listo para reaccionar positivamente a todos los esfuerzos, llamamientos o medidas que contribuirían al fin del sufrimiento" de la población yemenita.

Los militares que siguen siendo fieles al expresidente Alí Abdalá Saleh tras su expulsión del poder en 2012 han tenido un papel clave en la conquista, a partir de septiembre de 2014, de grandes zonas del país por parte de los rebeldes hutíes.

Los militares yemeníes aliados a los rebeldes aceptaron el domingo la tregua humanitaria propuesta por Arabia Saudí.

"Anunciamos que aceptamos la tregua humanitaria", dijo el coronel Sharaf Luqman, portavoz de los militares desertores.

Los hutíes ingresaron en la capital Saná en septiembre de 2014, provocando el exilio del presidente Abd Rabo Mansur Hadi el 26 de marzo. Es desde esta fecha que Arabia Saudí inició los bombardeos contra su vecino.

Horas antes de que los militares aliados a los hutíes aceptaran la tregua, un ataque aéreo de la coalición árabe alcanzó la residencia de Saleh en la capital del país, Saná, aunque el expresidente probablemente no estaba dentro del edificio.

Saleh, que estuvo tres décadas en el poder, renunció en febrero de 2012 después de un año de protestas. Ahora está acusado de apoyar a los rebeldes chiítas.

El partido de este expresidente, el Congreso Popular General (CPG), se congratuló el sábado de la oferta de tregua, y expresó el deseo de que reduzca el "impacto de la ofensiva [de la coalición árabe] que hace padecer a la población yemení sufrimientos sin precedentes y un bloqueo inédito".

Ataque a un feudo rebelde 

La coalición árabe también bombardeó durante el fin de semana el feudo de los insurgentes en Sada (norte), tras haber pedido a los civiles que abandonaran la ciudad, considerada objetivo militar. Centenares de personas huyeron de esta localidad situada a unos 50 km de la frontera con Arabia Saudí, según testigos.

Los aviones de la coalición bombardearon asimismo el aeropuerto internacional de Saná, en manos de los rebeldes chiitas.

Además, este domingo la artillería saudí disparó contra posiciones rebeldes en el norte de Yemen en represalia después de que cohetes cayeran en su territorio hiriendo a cuatro mujeres. Estos disparos continuarán hasta la tregua del martes si los hutíes continúan lanzando cohetes contra territorio saudí, señaló un responsable militar.

La ONU y las organizaciones humanitarias han criticado muchas veces los bombardeos de la coalición contra el aeropuerto, una vía "vital" para el transporte de ayuda en el país, que vive escasez de alimentos, carburante y medicamentos.

Las ONG y la ONU consideran "catastrófica" la situación humanitaria en Yemen, sometido a un bloqueo aéreo y marítimo de la coalición árabe.

Unicef advirtió que si continúan las restricciones a las importaciones "causarán más muertos que las balas y las bombas en los próximos meses".

Según la ONU, más de 1.400 personas han muerto, miles están heridas y otras tantas se han visto obligadas a abandonar sus hogares por el conflicto.