•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • ACAN-EFE

Honduras y Estados Unidos iniciaron ayer un ejercicio cívico-militar con el fin de consolidar las operaciones conjuntas en contra del narcotráfico, los crímenes trasnacionales y ante desastres naturales, informaron fuentes oficiales y diplomáticas.

El ejercicio conjunto, denominado “Respuesta Rápida”, se efectuará desde ayer y hasta el próximo 28 de mayo “en varios lugares de Honduras”, dijo el ministro hondureño de Defensa, Samuel Reyes, en rueda de prensa, acompañado de la ministra consejera de la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, Julie de Torres.

En estas maniobras se simularán misiones de control del espacio aéreo y operaciones terrestres ante “una situación de crisis como de terrorismo, crimen organizado y desastres naturales”, subrayó Reyes.

Al menos 300 miembros de agencias estadounidenses, incluido el Buró Federal de Investigaciones (FBI), realizarán ejercicios con 500 efectivos de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina) de Honduras, señaló el ministro de Defensa.

Frente común

“La Fusina debe estar preparada para reaccionar” contra el tráfico de drogas y los crímenes trasnacionales, así como crisis ante fenómenos naturales, enfatizó.

El funcionario hondureño recordó que su país ha pedido a Estados Unidos que “haga un frente común” con el Triángulo Norte de Centroamérica que conforman Honduras, El Salvador y Guatemala, para “fortalecer” sus capacidades en el combate a estos flagelos.

La ministra consejera de la embajada de EE.UU., en Tegucigalpa, por su parte, dijo que la operación forma parte de una serie de ejercicios que su país realizará este año con Honduras, en los que participarán en los próximos meses unos 250 infantes de marina de Estados Unidos.

Aviones y helicópteros

En Tegucigalpa, el ejercicio se realiza en el cuartel general del Ejército, al suroeste de la capital hondureña, donde se observa una mayor presencia de aviones y helicópteros de ambos países.

Los ejercicios forman parte del compromiso que asumió en julio del 2014 el presidente Barack Obama con los países del Triángulo Norte de Centroamérica, que incluye también a Guatemala y El Salvador, de atacar el crimen y otras causas de la inmigración hacia Estados Unidos.

Los tres países han sido superados en su capacidad para enfrentar el crimen organizado, especialmente de los narcotraficantes que trafican droga desde Sudamérica hacia Estados Unidos.

Los tres países conforman la región sin conflicto armado más violenta del mundo, según la ONU.