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La sombra de una operación militar israelí permanece sobre la franja de Gaza, donde dos niñas murieron tras ser impactadas accidentalmente por uno de los proyectiles que palestinos activistas lanzaron a Israel, pese a la amenaza de duras represalias.

Según el doctor Moawiya Hasanin, jefe de los servicios de urgencias de la franja de Gaza, el obús cayó en una casa de Beit Lahya, en el norte de ese territorio palestino controlado por Hamas, matando a Saba Abu Jusa, de 12 años, y a Hanin Abu Kusa, de 5. Otros cuatro miembros de la misma familia también han resultado heridos.

El ejército israelí sigue preparando una operación militar contra la franja de Gaza, donde se apiñan un millón y medio de palestinos bajo control del grupo islamista Hamas, y hasta ahora la frenan sólo consideraciones tácticas. Esta ofensiva, en represalia por el disparo de cohetes palestinos contra el sur del territorio israelí, contaría con un amplio consenso en Israel.

Ultima preparativos
El ejército israelí ultima sus preparativos, la defensa pasiva extiende sus sistemas de alerta y la diplomacia prepara el terreno para una operación que podría causar víctimas civiles.

La oposición de derecha siempre ha estado a favor de una ofensiva de este tipo. Lo llamativo ahora es que un partido de izquierda en la oposición como el Meretz pidiera ayer el uso de la fuerza militar para detener los disparos de cohetes y que el escritor israelí de izquierdas Amos Oz declarara hoy que "Israel debe defender a sus ciudadanos".

El primer ministro Ehud Olmert anunció que mantendría "consultas sobre la seguridad" el domingo para examinar la situación en torno a la franja de Gaza, al margen del consejo de ministros. El ministro de Defensa, Ehud Barak, y la titular de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, participarán en esta reunión excepcional, indicó la presidencia del Consejo.

Según los medios de comunicación, el ejército israelí descarta la hipótesis de una ofensiva terrestre a gran escala, pero se dispone a emprender ataques contra blancos específicos de Hamas, combinando los bombardeos aéreos con incursiones de blindados y de infantería.

Los analistas militares consideran que el tiempo nublado retrasará el arranque de las operaciones porque dificulta la vigilancia del terreno desde los aviones, con o sin piloto, y desde los puestos fijos. Pero, a su entender, el paso de camiones de abastecimiento desde Israel hacia Gaza y una reducción de la intensidad de los disparos de cohetes palestinos no bastarán para detener el mecanismo de escalada.

Da paso a la ayuda
Israel permitió hoy por la mañana el paso de tres convoyes de ayuda humanitaria hacia Gaza. Los convoyes, 90 camiones en total, cinco de ellos procedentes de Egipto, que transportaban productos de primera necesidad, fuel y gas, cruzaban la frontera en los pasos fronterizos de Karni, Nahal Oz, y Kerem Shalom, según el portavoz de la administración militar Peter Lerner.

Según la cadena de televisión pública israelí, la autorización del paso de víveres y combustible hacia Gaza se debe a los llamamientos internacionales, principalmente de Francia, Gran Bretaña y Egipto, adonde Tzipi Livni viajó el jueves.

Pese a afirmar que hace lo necesario para evitar una crisis humanitaria, Israel impone un bloqueo a la franja de Gaza desde junio de 2007, cuando el Hamas arrebató el control de ese territorio al partido moderado Fatah, del presidente palestino Mahmud Abas.

Livni anunció ayer que su país tomaría represalias por la multiplicación de los ataques de Hamas. "¡Ya basta! La situación va a cambiar", declaró Livni tras una entrevista con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, comentando la escalada de violencia desde que el 19 de diciembre expiró una tregua de seis meses entre Hamas e Israel, negociada con la mediación de Egipto.