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El gobierno colombiano reiteró su rechazo a una participación de delegados internacionales en la entrega de seis rehenes anunciada por la guerrilla de las FARC, como lo pidió una congresista designada por los rebeldes para recibir a los cautivos.

"No creemos que haya espacio para la participación de personalidades internacionales", afirmó el secretario de prensa de la presidencia César Mauricio Velásquez, quien justificó la decisión señalando que el gobierno no quiere que la liberación "interfiera en las relaciones internacionales de Colombia". "Queremos la pronta liberación de esos secuestrados que llevan años en manos de las FARC, no que esto se enrede buscando otras alternativas", agregó.

La senadora Piedad Córdoba, designada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC, para recibir a los seis rehenes, planteó que delegados de Argentina, Ecuador y Venezuela podrían participar en la entrega. Córdoba dijo que solicitaría una reunión con el presidente Alvaro Uribe para ultimar los detalles de la forma como se realizaría la liberación.

No ha solicitado reunión con Uribe
Velásquez indicó que el gobierno designó al comisionado de paz Luis Carlos Restrepo para que atienda los requerimientos de Córdoba, pero que ésta aún no ha solicitado un encuentro con el funcionario.

La principal guerrilla colombiana anunció la liberación unilateral de seis de los 28 rehenes de carácter político que mantiene en su poder. Esa entrega incluye a los dos últimos políticos que hacían parte de los rehenes que el grupo armado propone canjear por centenares de sus compañeros presos. También serán liberados tres militares y un policía.

"Lo que esta pidiendo el pueblo colombiano, lo que se exige es la liberación sin condiciones. Las garantías de seguridad estarán brindadas" a través del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), agregó Velásquez.

A fines de 2007, Uribe interrumpió la mediación que encomendó a Córdoba y al presidente venezolano Hugo Chávez para obtener la libertad de secuestrados de las FARC, generando una crisis diplomática que se prolongó durante varios meses.

Pese a ello las FARC entregaron entre enero y febrero a seis rehenes a delegados de Chávez. Otros 15 cautivos, entre los cuales la franco-colombiana Ingrid Betancourt y tres estadounidenses, fueron rescatados en julio en un operativo militar y uno más escapó con uno de sus captores en octubre.