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  • AFP

El nuevo vicepresidente de Guatemala, el exmagistrado Alejandro Maldonado, electo en sustitución de la dimitente Roxana Baldetti, dividió la opinión de los guatemaltecos entre quienes valoran su experiencia y quienes le critican polémicos fallos, como la anulación de la sentencia por genocidio contra el exdictador Efraín Ríos Montt.

Maldonado, un experimentado magistrado y diplomático de 79 años, fue electo el jueves por 115 de los 158 diputados para sustituir a Baldetti, quien renunció el pasado 8 de mayo salpicada por un escándalo de corrupción.

El expresidente Álvaro Colom (2008-2012), quien antecedió al actual gobernante Otto Pérez, dijo que Maldonado fue la persona idónea y previó que ayudará a bajar “la efervescencia política” que vive el país por los escándalos de corrupción.
En tanto, el presidente de la cúpula empresarial, Jorge Briz, calificó de positiva la elección pues “es un hombre con trayectoria”, por lo que espera que trabaje en proyectos de transparencia e investigue “las múltiples denuncias” de corrupción.

¿CONTINUIDAD O CAMBIO?

Sin embargo, otros sectores reprochan a Maldonado haber sido uno de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad que en mayo de 2013 anuló una sentencia de 80 años de prisión contra el exdictador Efraín Ríos Montt  (1982-1983) por el delito de genocidio.

“Como (magistrado) constitucionalista ha votado para mantener la corrupción y su elección significa avalarla. Es la persona ideal para acomodarse y, aunque en algún momento de su vida pudo jugar un rol importante, hoy no tiene autoridad”, aseveró la activista humanitaria Hellen Mack.

No obstante, Maldonado rechazó las críticas e indicó que para hacer “derecho constitucional hay que entenderlo y leer las resoluciones”.

“En este caso (contra Ríos Montt) jamás la Corte ha anulado ninguna sentencia”, se defendió el nuevo vicepresidente, aunque de hecho el juicio tendrá que repetirse.

En declaraciones dadas el jueves a la prensa, Maldonado dijo que “hay que abrirse con el ejemplo. Si aquí me presento después de una larga vida pública y después de años de militancia política, lo hago porque me siento limpio, pero mi máximo deseo es salir limpio”, aseguró.

Además, pidió a quienes participan en las protestas callejeras contra la corrupción que lo hagan en el marco legal y advirtió que sería contraproducente reprimir las manifestaciones de indignación popular.

Miles siguen en las calles en contra de Pérez Molina

PROTESTA• Miles de guatemaltecos se congregaron ayer en el centro histórico de la capital del país centroamericano para manifestarse en contra de los actos de corrupción atribuidos al gobierno del presidente Otto Pérez Molina.

La masiva protesta, convocada por docenas de organizaciones sociales, reunió a los asistentes frente al Palacio Nacional de la Cultura, antigua sede de gobierno, situado en el centro de Ciudad de Guatemala.

El gobierno de Pérez Molina sufrió el pasado 8 de mayo la renuncia de su vicepresidenta, Roxana Baldetti, después de que se viera vinculada a una millonaria estructura de corrupción.

El escándalo provocó la creación de un movimiento social denominado #RenunciaYa, que realizó múltiples demostraciones de calle para exigir la dimisión de la vicepresidenta.

El grupo convocó a través de redes sociales a miles de guatemaltecos a reunirse ayer para exigir también la salida de Pérez Molina del gobierno.

Los asistentes empezaron a reunirse desde el mediodía para la marcha, convocada a las 15.00 hora local (21.00 GMT). No perdieron los ánimos a pesar de la lluvia que minutos antes de la hora pautada se posó sobre el centro de la capital durante media hora.

La mayoría de los manifestantes, quienes portaban banderas de Guatemala y mantas en las que solicitaban un alto a la corrupción, se unieron para cantar el himno del país al unísono, una hora después de convocada la marcha.

La multitud llenó la amplitud de la Plaza de la Constitución, situada entre el Palacio Nacional de la Cultura y la Catedral Metropolitana, además de algunas calles aledañas al centro.

La marcha tuvo eco en Quetzaltenango, la segunda urbe más importante del país, al igual que en la ciudad colonial de Antigua Guatemala. (EFE)