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  • AFP

Los españoles enviaron una seria advertencia a los políticos tradicionales, abriendo las puertas de Barcelona y Madrid a los 'indignados', en elecciones locales donde los conservadores pueden perder un buen número de regiones y la formación de izquierda radical Podemos confirma su impulso.

A seis meses de las elecciones generales, los votantes evidenciaron su hartazgo por la crisis, los recortes y los escándalos de corrupción, pese a la incipiente recuperación económica que la derecha exhibe como su gran logro.

En Barcelona, la lista liderada por la activista antidesahucios Ada Colau, Barcelona en Común, superó con 11 concejales a los 10 del alcalde nacionalista conservador saliente Xavier Trias. Colau empieza ahora una "ronda de negociaciones de forma transparente" con fuerzas de izquierda para lograr un apoyo estable.

La búsqueda de pactos se repetirá en Madrid, donde la exjueza Manuela Carmena con Ahora Madrid, en la que se integró Podemos, fue la segunda más votada con 20 concejales por detrás de los 21 del Partido Popular (PP) y podría gobernar si los socialistas la apoyan con sus nueve ediles.

"Lo más difícil ya está hecho", afirmó Carmena este lunes por la tarde, asegurando haber hablado ya con el cabeza de lista socialista Antonio Miguel Carmona.

'Hacer cosas de otra manera'

"Es una esperanza de cambio. Es un soplo de aire fresco", aseguraba Antonio Sama, un sindicalista de 53 años, que protestaba ante el ayuntamiento madrileño contra impagos de salarios. Carmena "puede convencer a mucha gente que tiene miedo de los cambios que es posible hacer cosas de otra manera", afirmaba Isabel Fernández López, otra manifestante, de 51 años.

Por la noche, los partidarios de Carmena, de 71 años, festejaron su victoria en la capital española, que la derecha dirigía desde hace 24 años y que en 2011 presenció el nacimiento del movimiento de los 'indignados'.

Pero, tras tocar el cielo, estos 'indignados' tendrán que bajar a la tierra de los pactos.

En Barcelona, una coalición de la oposición aún podría apartar a Colau, mientras en Madrid, la candidata conservadora Esperanza Aguirre promete presentar batalla.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, cuya formación obtuvo un 25% de sufragios a nivel nacional, señaló por su parte el deseo de los españoles por girar a la izquierda y abrió su partido a "articular gobiernos progresistas".

Más cercanía

En el conjunto del país, la derecha recibió un duro correctivo con riesgo de perder feudos tradicionales como Valencia o las islas Baleares.

"Vamos a perder el gobierno de comunidades autónomas que son muy importantes para nosotros y no sólo comunidades autónomas sino también en capitales de provincia", dijo a la radio Cadena Ser la candidata a presidir la región de Madrid, Cristina Cifuentes, representante del ala moderada del PP.

Los españoles "quieren que cambiemos comportamientos, que tengamos más cercanía", añadió.

El PP, que dirigía 13 de las 17 regiones españolas, perdió 2,5 millones de votos, pese a que sigue siendo la primera fuerza en número de sufragios.

"Hemos sufrido una notable pérdida de votos y por lo tanto no podemos estar satisfechos", afirmó el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, tras una reunión del comité ejecutivo de su formación para analizar lo ocurrido: su formación podría perder el poder en seis regiones.

Estos comicios eran considerados como un test de cara a las elecciones legislativas de finales de año. Sin embargo Rajoy, que busca su reelección, aseguró no estar preocupado.

"En ese asunto estoy muy cómodo y muy tranquilo", afirmó, descartando "hacer algún tipo de cambio (...) en el gobierno ni tampoco en el partido". "Estoy absolutamente convencido de que los españoles en las próximas elecciones generales van a reconocer el esfuerzo" del ejecutivo por atajar la crisis, afirmó.

Podemos, creado en enero de 2014 por un grupo de profesores de ciencias políticas, irrumpe como tercera fuerza política en una decena de regiones, lo que le permitirá imponer una parte de sus ideas.

"Tenemos la mano tendida, pero quien quiera entenderse con nosotros tiene que asumir que hay que hacer políticas distintas a las que se han hecho hasta ahora", declaró este lunes su líder, Pablo Iglesias.

La otra nueva formación nacional, Ciudadanos, se presentó como "la tercera fuerza política a nivel municipal" y también se mostró dispuesta a pactos para lo que ha creado un "comité de pactos".