•   Madrid, España  |
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  • AFP y EFE

Las elecciones locales del domingo generaron un “cambio profundo” y “radical” en España por la fuerte irrupción de los “indignados” en las dos mayores ciudades, Madrid y Barcelona, y el fuerte desgaste de los partidos tradicionales, apunta la prensa española.

Dos plataformas de izquierdas herederas del movimiento de los “indignados” se encuentran en disposición de gobernar los ayuntamientos de las dos ciudades más pobladas del país, mientras que el gobernante Partido Popular (derecha) y los socialistas del PSOE, hegemónicos en los últimos 30 años, apenas superan el 50% de los votos.

“Cambio político a costa del PP”, titula el periódico de centro-derecha El Mundo en su portada, con fotografías de las candidatas de la izquierda alternativa en Barcelona y Madrid, Ada Colau y Manuela Carmena, respectivamente, ambas apoyadas por el nuevo partido izquierdista Podemos.

El partido del jefe de gobierno, Mariano Rajoy, “cae casi once puntos” respecto a las últimas elecciones locales de 2011, dice el rotativo, destacando la “fuerte irrupción” de Podemos y el “notable ascenso de Ciudadanos”, el nuevo partido de centro-derecha, que demuestra que “el panorama político español ha entrado en una nueva fase” a pocos meses de las legislativas.

El PP en riesgo

Aunque sea el partido más votado, el PP “corre el riesgo de no sobrevivir si se empecina en el argumento caduco de la recuperación económica”, advierte El Mundo en su editorial.

El periódico atribuye la caída a la “ausencia de empatía y de sensibilidad social, unida al inmovilismo con que el partido afronta el descontento de la ciudadanía con el funcionamiento institucional y su repudio a los escándalos de corrupción”.

El segundo gran partido español, el PSOE, “sufre un gran retroceso en las grandes ciudades” aunque gana dos regiones y “podrá gobernar en seis comunidades más si llega a acuerdos con Podemos”, señala el periódico.

“El desplome del PP provoca un vuelco a favor de la izquierda”, titula el diario El País evocando el “cambio profundo” del escenario político español, mientras que para el diario catalán La Vanguardia se trata de un “cambio radical”.

Triunfalista

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, valoró los resultados como "los grandes momentos de transformación democrática que vive España" y recordó que su partido había apostado por las candidaturas de unidad popular.

“Sería engañoso interpretar lo sucedido como la revolución que algunos anunciaban, pero sería igualmente un error restar trascendencia al fuerte mensaje”, escribe El País.

PSOE optimista y el PP resignado 

OPTIMISMO • El líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, hizo una lectura positiva del resultado, pues se ha constatado, en su opinión, de “manera clara y rotunda” que este partido es “la primera fuerza de la izquierda en todas las comunidades autónomas y territorios de España”.

Los nacionalistas vascos (PNV) retienen Bilbao y con pactos podrían pasar a gobernar San Sebastián, desplazando a los independentistas de EH-Bildu.

Por su parte, el jefe del gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, reconoció ayer que su partido sufrió una importante pérdida de votos en las elecciones regionales y municipales, pero rechazó realizar cambios declarándose “tranquilo” de cara a las legislativas de finales de año.

“Hemos sufrido una notable pérdida de votos y por lo tanto no podemos estar satisfechos”, afirmó tras una reunión del comité ejecutivo de su formación, el Partido Popular que, pese a ser la fuerza más votada en los comicios del domingo, perdió las mayorías absolutas que tenía en muchas regiones e importantes alcaldías como Madrid y Valencia, donde gobernaban desde 1991.

“Los resultados de ayer no son evidentemente los que nos hubiera gustado tener, pero demuestran que el Partido Popular sigue siendo la opción preferida de los españoles”, afirmó Rajoy, achacando el mal resultado electoral al desgaste de cuatro años de gobierno en plena crisis económica.