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  • ACAN-EFE

El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, inicia hoy su primer año frente al Gobierno de ese país, donde --al igual que en la anterior gestión-- la inseguridad ciudadana sigue siendo una especie de “piedra de Sísifo” que debe cargar sin ver un final próximo al “castigo”.

El excomandante guerrillero dijo en su discurso de investidura el 1 de junio de 2014 que a partir de ese día, se ponía “al frente del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana”, pero la cifras de homicidios y los “bajos” niveles de aceptación reflejan que los esfuerzos no han “sanado” el “mal” de la violencia en El Salvador.

ESFUERZOS VS. RESULTADOS
Entre las principales medidas adoptadas por el actual Gobierno se encuentran la creación del multisectorial Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia (Cnscc), la adopción de un modelo de policía comunitaria.

A esta lucha se sumaron tres batallones especializados para “desmontar” el control territorial de las pandillas, además de los 6,200 militares que colaboran con la Policía Nacional Civil (PNC) en tareas de seguridad desde la gestión anterior.

Además, trasladó a más de 2,700 reos a diferentes centros penales para “romper” con las estructuras de pandillas que ordenan crímenes desde el interior de los recintos y anunció la creación de una ley de reinserción de pandillas y personas en riesgo.

No obstante, a estas medidas, según una encuesta publicada recientemente por el periódico local La Prensa Gráfica, el 72% de la población considera que la inseguridad es el principal problema del país y el 61% estima que Sánchez Cerén no “está ayudando a resolver los problemas de seguridad”.

Por su parte, El Diario de Hoy publicó que el 83.2% de los salvadoreños no tienen confianza en el Gobierno para proteger a su familia de la “actividad criminal de la maras”.

Estadísticas de la PNC señalan que en los primeros 11 meses de gestión de Sánchez Cerén --a falta de los datos oficiales de mayo-- se han cometido 3,992 asesinatos.

Tras un año como presidente, Sánchez Cerén reconoce que “ningún  Gobierno” ha salido bien en el tema de seguridad, rebajando sus expectativas contra la violencia, dichas en campaña.

Versiones de medios locales “auguran” que mayo superaría los 500 homicidios.

Con este dato, los asesinatos en el actual Gobierno sobrepasarían por “estrecho margen” la cifra alcanzada en el primer año de gobierno del experiodista y copartidario Mauricio Funes, en el cual se registraron 4,397 homicidios.

Sánchez Cerén trató de “minimizar” el peso de las críticas y de los datos al decir en su más reciente aparición pública que la violencia “es un fenómeno que no se resuelve de la noche a la mañana” sino que “requiere tiempo”.