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  • ACAN-EFE

El presidente salvadoreño Salvador Sánchez Cerén reconoció ayer ante la Asamblea Legislativa que, tras su primer año al frente del Gobierno, la violencia en el país continúa siendo una de sus mayores preocupaciones.

“No es tarea fácil erradicar este mal”, dijo a parlamentarios.

Hace un año, en su acto de investidura, prometió que el Gobierno combatiría “la delincuencia en todas sus formas, con todos los instrumentos legales y coercitivos del Estado”.

Pero hoy el presidente de El Salvador reconoció que el Gobierno tiene “una profunda preocupación generada por la violencia” y mostró su “determinación de actuar con firmeza para erradicar este mal” durante su legislatura, que finaliza en 2019.

Al parlamento, pidió apoyo “con la aprobación de leyes que fortalezcan la lucha contra la delincuencia”. El presidente Salvador Sánchez Cerén está “preocupado” por la violencia en el país,

Recordó que con la finalidad de erradicar la violencia el Gobierno creó el Consejo de Seguridad Ciudadana y Convivencia, en el que participa representación de la empresa privada, alcaldías, iglesias y organizaciones sociales e institucionales del Estado, con el apoyo de Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos y la Unión Europea.

Por otro lado, el jefe del Estado salvadoreño se mostró “satisfecho” con el resultado de su gestión. “La palabra empeñada ante ustedes y el pueblo salvadoreño ha sido cumplida”, expresó.

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Aseguró que el Ejecutivo está “avanzando por el camino correcto” y explicó a la Asamblea que “hay razones que sustentan” su “optimismo y confianza”, tras un año de gobierno.

Sánchez Cerén informó de que al cierre de 2014 la economía creció 2%, superando así los niveles de los años anteriores, y confió en que el país alcanzará un crecimiento del 2.5% a finales del 2015, “cifra cercana” a la estimación del Fondo Monetario Internacional.

Entre los “logros” de su primer año de gobierno, Sánchez Cerén resaltó las gestiones con la inversión privada “para atraer nueve empresas extranjeras” y 22 proyectos de expansión en empresas existentes, con una inversión de 414 millones de dólares y la creación de “más de 8,000 empleos directos”.

Sin embargo, también se mostró “preocupado” por la pobreza existente, a pesar de que la tasa ha disminuido.

Sánchez Cerén aseguró que su gobierno “seguirá trabajando” para responder a los desafíos y demandas “más sentidas” de la población, entre las que destacó la seguridad y el desarrollo social y económico.

20 por ciento fue el índice de pobreza de El Salvador en 2014. En 2009 el mismo índice fue de 24.9%, según destacó el presidente Sánchez Cerén.