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  • EFE

La aprobación de la reforma de la ley de vigilancia de Estados Unidos, por la que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) recoge datos de los usuarios masivamente, se ha convertido en el nuevo campo de batalla para los senadores republicanos, que ayer continuaron ralentizando el proceso por desavenencias entre ellos.

La Cámara alta continuó su debate sobre la reforma de la conocida “Ley Patriota”, de la que varias disposiciones expiraron la medianoche del domingo reciente y sobre la que una mayoría bipartidista pretende modificar la recogida masiva de datos telefónicos de los usuarios en el país a través de la “Ley de Libertad de EE.UU.”.

Uno de los principales artífices de la demora para llegar a un acuerdo en la Cámara alta es el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, quien pretende enmendar dicha alternativa, ya aprobada por la Cámara de Representantes hace dos semanas.

McConnell cedió este domingo y puso fin al bloqueo del debate sobre el texto, después de haber intentado hasta en tres ocasiones que la “Ley Patriota” fuese renovada sin ningún tipo de cambio y que conservara la capacidad de la NSA de recopilar los datos de los ciudadanos masivamente.

Ante el fracaso, el líder republicano decidió presentar modificaciones al texto acordado y explicó que estas obligarán a las empresas privadas que recopilen los datos a notificar al Congreso si hay algún cambio en sus medidas de registro, y contendrán el mandato de que el director de Inteligencia Nacional, James Clapper, certifique que el nuevo sistema funciona bien.

Sin embargo, el senador republicano Rand Paul, también precandidato presidencial a las elecciones de 2016, bloqueó el intento de McConnell de adelantar una nueva votación sobre el texto y sus enmiendas para hoy, al ser necesario el consentimiento de todos los senadores para ello.

Paul, de corte libertario y firme opositor a estas actuaciones de vigilancia masiva, rechazó la propuesta de su correligionario al alegar que lo haría con gusto, en caso de que se incluyeran sus propias enmiendas.

Nos gustaría ver que el Senado apruebe este proyecto de ley tan pronto como sea posible”. Josh Earnest, portavoz de la Casa Blanca.

“Yo estaría encantado de acelerarlo y poder tener un voto lo más pronto posible, si se da cabida a modificaciones de aquellos de nosotros que nos oponemos al proyecto de ley”, le argumentó Paul a McConnell en su turno de palabra.

“Pero, en este punto, me opongo”, aseveró Rand Paul.

De esta manera, el voto sobre el texto está previsto que se efectúe hoy, así como sobre la serie de enmiendas propuestas por McConnell, que, en caso de ser aceptadas, obligarían a enviar la legislación de nuevo a la Cámara baja para que diera su visto bueno a la nueva versión, antes de ser firmada por el presidente Barack Obama.

  • La recogida de datos de la NSA, que salió a la luz en 2013, desató un debate entre el derecho a la privacidad de los ciudadanos y las necesidades de seguridad antiterrorista del país.