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  • AFP

El primer ministro iraquí, Haider al Abadi , acusó este martes a la comunidad internacional de haber fracasado frente al grupo Estado Islámico (EI), poco antes de la apertura de una conferencia de la coalición antiyihadista en París para analizar su estrategia.

"Creo que es un fracaso de la comunidad internacional", al Abadi durante una rueda de prensa antes de la reunión, que reunirá a una veintena de ministros y representantes de organizaciones internacionales integrantes de la coalición que lucha contra el EI en Irak y Siria.

Desde hace un año, y a pesar de los cerca de 4.000 bombardeos de la coalición, ese grupo de sunitas radicales ultraviolentos sigue ganando terreno en Irak y en Siria, donde proclamó su califato.

"Respecto al apoyo a Irak, hay muchas palabras pero pocas acciones", lamentó Al Abadi, que insistió en los problemas de su país para conseguir armas y municiones para combatir a los yihadistas.

El dirigente iraquí también se mostró preocupado por el creciente número de combatientes extranjeros en las filas del EI que, según él, suponen ya el 60% de los miembros del grupo.

"Debemos tener una explicación sobre el hecho de que tantos terroristas vengan desde Arabia Saudita, del Golfo, de Egipto, de Siria, de Turquía o de los países europeos", añadió.

Bombardeos sin efecto 

Los asistentes a la reunión estudiarán la estrategia a adoptar frente al EI. Hasta ahora, la coalición ha bombardeado posiciones yihadistas y ha intentado formar a soldados iraquíes o rebeldes sirios moderados para luchar en el campo de batalla.

Pero los ataques aéreos no surten efecto sobre los "camiones bomba" del EI, y los esfuerzos de formación no han impedido una reciente debacle del ejército iraquí en Ramadi, la capital de la provincia occidental de Al Anbar.

Un responsable estadounidense aseguró el lunes que en París se abordarán los planes iraquíes para reconquistar esa ciudad caída en manos del EI.

Los iraquíes esperan movilizar a las tribus sunitas para reconquistar Al Anbar, pero Bagdad debe retomar el control de las milicias chiitas que han asumido el mayor protagonismo en los combates frente al EI.

El papel de esas milicias chiitas, apoyadas por Teherán, preocupa a Washington. "Es muy importante que todas las fuerzas estén sometidas al mando y al control del gobierno y del primer ministro iraquí. Es uno de los elementos fundamentales del plan", subrayó el responsable estadounidense.

En las últimas 24 horas, la coalición prosiguió sus bombardeos sobre las posiciones yihadistas en Irak, sobre todo en Al Anbar, y en Siria, en la provincia de Hasaké (noreste).

El presidente del parlamento iraquí, Salim Al Juburi, declaró a la AFP que esos bombardeos son "importantes para impedir a los yihadistas que avancen, pero no bastan para poner fin a los combates".

El lunes, un kamikaze lanzó un vehículo lleno de explosivos contra un cuartel policial entre Samarra y el lago Tharthar, en la provincia de Saladino (noroeste), matando a 37 personas, en uno de los atentados más mortíferos en Irak en lo que va de año, según varios oficiales.

El ataque no ha sido reivindicado pero el modus operandi recuerda al del EI, que ha ido haciéndose con vehículos blindados y tanques abandonados por las fuerzas iraquíes durante su ofensiva iniciada el pasado verano.

Los yihadistas utilizaron unos 30 "camiones bomba", llenos de explosivos y protegidos por estructuras de acero, durante su conquista de Ramadi el 17 de mayo.