•  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El nuevo diferendo del gas entre Kiev y Moscú entra en una etapa decisiva para los ucranianos, que tratarán de evitar un corte del suministro ruso a partir del 1 de enero por falta de pago, tal y como ocurrió en 2006, amenazando el tránsito del fluido hacia Europa.

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, se mostró esta semana intransigente con Kiev: Ucrania "debe pagar hasta el último rublo si no quiere que su economía, al final, se enfrente a sanciones y reclamaciones de la Federación Rusa".

El consejo de administración del gigante ruso Gazprom discutirá, durante una reunión extraordinaria, sobre la deuda ucraniana y el tránsito de gas ruso hacia Europa, anunció el presidente del órgano y viceprimer ministro ruso, Viktor Zubkov.

Ucrania robaría gas
El presidente de Gazprom, Alexei Miller, ya advirtió que Ucrania, por cuyo territorio transita el 80% del gas ruso consumido en Europa, podría robar fluido destinado al Viejo Continente en el caso de un "escenario desfavorable".

Y el portavoz de la empresa, Serguei Kuprianov, alertó  que había "una posibilidad sobre dos" de que Rusia detenga sus entregas de gas a Ucrania a partir del 1 de enero si Kiev no paga antes sus deudas.

Conflicto político
Ante el aumento de la presión, los políticos ucranianos intensificaron sus contactos con Moscú. La primera ministra Yulia Timochenko se entrevistó telefónicamente con su homólogo ruso, Vladimir Putin, y el presidente del parlamento ucraniano, Volodymyr Litvin, efectuará  una visita a Moscú "para mejorar las relaciones entre los dos países".

Esta nueva crisis gasista tiene, no obstante, un origen más político que económico. Moscú "aún lleva mal" que el presidente ucraniano Viktor Yushenko apoyase a Georgia en el conflicto que le enfrentó a Rusia en agosto pasado, estimó el politólogo Alexei Malachenko, del centro Carnegie de Moscú.

"Presionar a Ucrania con la cuestión del gas se ha convertido en una obsesión para los políticos rusos, pero este juego se vuelve peligroso en plena crisis financiera, que ha debilitado las posiciones de Gazprom", añadió el politólogo."Si Rusia corta el gas a Ucrania, será la principal perdedora", añadió el experto.

Europa, Ucrania y Rusia saldrían perjudicados
El corte de gas a Ucrania en enero de 2006 supuso un descenso temporal de las entregas de gas a Europa occidental y minó la reputación de Rusia como proveedor fiable.

El portavoz de Gazprom subrayó que aún había maneras de entendimiento antes de 2009. "En los últimos días del año, nuestro objetivo es encontrar una forma no monetaria para que esta deuda sea saldada", dijo Kuprianov, refiriéndose a una bajada de los impuestos que paga Rusia para que su gas circule por territorio ucraniano.

Ucrania, cuyas relaciones con Moscú son muy tensas, se enfrentará el próximo año a una fuerte recesión económica motivada por la crisis financiera mundial y también a la inestabilidad política propiciada por el conflicto permanente entre el presidente y la primera ministra.

"Rusia lleva a cabo un ataque psicológico para forzar a Ucrania a firmar un contrato con las condiciones rusas", consideró el politólogo ucraniano Volodymyr Fesenko.

"Gazprom podría hacer que los consumidores europeos sufran por la crisis del gas para que Europa presione a Ucrania", añadió.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus