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La Liga Awami de la ex primera ministra de Bangladesh, Hasina Wajed, se encaminaba hacia una victoria aplastante en las elecciones legislativas llamadas a sellar la vuelta a la democracia tras dos años de estado de excepción.

La alianza con la formación laica de centro-izquierda ya ha obtenido l, contra 16 para el Partido Nacionalista de151 de los 300 escaños de la Asamblea Nacional Bangladesh (BNP) de Jaleda Zia, la gran rival de Hasina, según resultados oficiosos revelados por las televisiones locales.

"La Liga Awani está a punto de obtener una neta mayoría", confirmó el secretario de la comisión electoral, Humayun Kabir. Más del 70% de los 81 millones de electores desafiaron el frío para votar en las primeras legislativas desde 2001. "Las elecciones se han desarrollado en un ambiente muy pacífico y festivo", declaró Kabir, al anunciar el cierre de los 35.000 colegios electorales.

Dos mujeres al frente
Los comicios volvieron a resumirse en un pulso entre dos mujeres que monopolizan desde hace cerca de 20 años la vida política de este país musulmán laico y pobre de 144 millones de habitantes.

Hasina Wajed y Jaleda Zia fueron sucesivamente primera ministra y opositora entre 1991 y finales de 2006. Ambas son herederas de dinastías políticas: Jaleda Zia es la viuda de un presidente asesinado en 1981 por los militares, Ziaur Rahman, y Hasina Wajed es la hija del jeque Mujibur Rahman, asesinado en 1975 también por el ejército, cuando era el primer presidente del recién creado Estado.

Para seducir al electorado, las dos candidatas se han comprometido a solucionar todos los problemas del país: las crisis alimentaria y financiera, la corrupción y hasta la amenaza "terrorista" islamista. Pero las dos mujeres, que se odian, están perseguidas por la justicia desde 2007 por presuntos sobornos y malversaciones de fondos. El gobierno interino, apoyado por el ejército, intentó enviarlas al exilio en abril de 2007, aunque luego las encarceló durante un año. Finalmente fueron puestas en libertad bajo fianza en el verano (boreal) para poder participar en las legislativas.

Elecciones en regla
En los comicios, un tercio de los electores votó por primera vez, bajo la vigilancia de 200.000 observadores, 2.500 de ellos extranjeros. Dacca ha prometido "las elecciones más en regla de la historia del país".

Precisamente las acusaciones de fraude electoral hundieron a Bangladesh desde octubre de 2006 en un caos político, que se saldó con la muerte de 35 personas en manifestaciones.

Las fuerzas armadas, acostumbradas a intervenir en política, entraron en escena y persuadieron al presidente de la República, Iajudin Ahmed, para que impusiera el estado de emergencia el 11 de enero de 2007 y anulara las elecciones legislativas previstas diez días más tarde.

El gobierno interino de tecnócratas entonces designado efectuó durante los dos años que ha durado el estado de excepción una gran purga anticorrupción, interrogando a 10.000 personas y encarcelando a 150 ex ministros, empresarios y altos funcionarios.