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  • AFP

Los bombardeos en la franja de Gaza, que han dejado centenares de muertos y miles de heridos, no tienen posibilidad de llegar a su fin. La comandante Avital Leivovitz, del Ejército israelí, asegura que por el momento la ofensiva contra Gaza "continúa siendo por aire" y "llevará bastante tiempo", pero advierte de que la operación terrestre está "planificada" y podría iniciarse si se decide "acabar la operación con mayor rapidez".

"El motivo de nuestra ofensiva es mejorar la situación de seguridad a largo plazo en la región que rodea la franja de Gaza", indicó el capitán Benjamin Rutland, portavoz del ejército israelí. Añadió que las operaciones también pretendían "reforzar las capacidades disuasivas del ejército".

Doce palestinos murieron y otros 30 resultaron heridos en sendos ataques aéreos israelíes que se produjeron a última hora en Beit Lahya y Beit Hanun, dos localidades del norte del territorio.

"Sí no cesan completamente los disparos criminales contra Israel y sus ciudadanos, recurriremos a todos los medios posibles y a cualquier acción legal necesaria para que el enemigo detenga estas agresiones ilegales", afirmó en un comunicado el ministro de Defensa Ehud Barak.

Anteriormente, el ministro Barak había dicho en el Parlamento que los israelíes estaban "comprometidos en una guerra sin tregua contra Hamas y sus aliados". El viceprimer ministro Haim Ramon afirmó que "el objetivo de la operación es derrocar el régimen de Hamas".

"Después de la operación, no quedará ningún edificio de Hamas en pie en Gaza", aseguró el jefe adjunto del Estado Mayor, el general Dan Harel. Hasta ahora, los dirigente israelíes afirmaban que el objetivo de la operación llamada "Plomo endurecido" era terminar con los lanzamientos de misiles contra el sur de su país desde la franja de Gaza, controlada por Hamas, que arrebató el poder al presidente palestino Mahmud Abas en junio de 2007.

Apoyo a Israel
Dejando claro que apoya a su aliado israelí, la Casa Blanca aseguró que Israel "deba actuar para defenderse", y dejó claro que el país no pretende tomar el control de la franja de Gaza. La secretaria de Estado Condoleezza Rice habló por teléfono con el secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon y otros dirigentes mundiales para intentar restaurar un alto el fuego entre Israel y Hamas, según el departamento de Estado. Ban Ki-moon, por su parte, dijo estar "profundamente alarmado por la escalada actual de la violencia en y alrededor de Gaza. Es inaceptable", manifestó en una breve rueda de prensa.

Por su parte, la presidencia francesa de la Unión Europea, que finaliza el 1 de enero, anunció una reunión urgente de los ministros de Relaciones Exteriores el miércoles en París para discutir sobre las posibles soluciones al conflicto.

Tras una serie de bombardeos, la aviación israelí lanzó nuevos ataques que destruyeron principalmente la oficina del primer ministro del gobierno de Hamas, Ismail Haniyeh, y mataron a dos líderes del grupo radical Yihad Islámica.

Según el último balance proporcionado por el jefe de los servicios de emergencias de la franja de Gaza, Muawiya Hasanein, desde el sábado los ataques aéreos israelíes han dejado un total de 360 muertos y más de 1.550 heridos. La mayoría de los muertos pertenecían a Hamas.

Christopher Gunness, el portavoz de UNRWA, la agencia de la ONU de ayuda a los refugiados palestinos, dio parte de 57 muertos civiles, de los cuales 21 son niños y al menos siete mujeres, según los datos obtenidos a través de fuentes hospitalarias.