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El Papa Benedicto XVI pidió por el cese a la violencia en Gaza y para que israelíes y palestinos vivan con paz y dignidad. Benedicto XVI hizo estos comentarios durante su homilía de Año Nuevo en la Basílica de San Pedro


"La violencia, el odio y el desaliento son también formas de pobreza que hay que combatir y tal vez las más terribles. No deben imponerse", declaró el Papa en el Vaticano con ocasión del Año Nuevo, celebrado en la Iglesia católica como el "día mundial de la paz".

Benedicto XVI afirmó "confiar a María, madre del hijo de Dios, este deseo profundo de vivir en paz que emana del corazón de la gran mayoría de la población israelí y palestina, de nuevo puesta en peligro por las violencias masivas que estallaron en la franja de Gaza en respuesta a otras violencias".

El Papa deseó "el don de la paz para la Tierra Santa y para toda la Humanidad".

Según fuentes médicas en Gaza, el número de palestinos muertos en ese territorio desde el inicio el sábado de los ataques aéreos israelíes alcanzó los 400 el jueves.

El sumo potífice ya habían condenado el domingo, durante el ángelus, los enfrentamientos entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamas, pidiendo "humanismo y sabiduría por parte de todos lo que tienen una responsabilidad en esta situación" e "implorando el fin de esta violencia".

Durante su mensaje con ocasión de esta 42ª edición del día mundial de la paz, el Papa condenó todas las formas de pobreza "que impiden a las personas y a las familias vivir dignamente, que ofenden a la justicia y a la igualdad, y que amenazan la cohabitación pacífica".

El santo padre citó en particular "plagas como las pandemias, la pobreza de los niños y la crisis alimentaria" y lamentó que "por un lado se celebre la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por otro aumenten los gastos militares".

Exortó a los mandatarios por crisis financiera
El papa Benedicto XVI exhortó a los mandatarios del mundo a que hagan cambios profundos al sistema financiero global, por considerar que las respuestas a corto plazo para la crisis financiera son insuficientes.

"Nadie pone remiendo de paño nuevo, como Jesús dijo, en vestido viejo", dijo Benedicto XVI en su bendición de Año Nuevo ante miles de personas, muchas de ellas con paraguas en una Plaza de San Pedro empapada por la lluvia.

Haciendo eco de un tema similar tratado en la homilía del Día de Año Nuevo, Benedicto XVI dijo que la crisis debe verse como un caso de prueba sobre el futuro de la globalización.

"¿Estamos listos para leerlo en su complejidad como un medio hacia el futuro y no sólo como una emergencia ante la cual responder con respuestas de corto plazo?", se preguntó. "¿Estamos listos para hacer una revisión profunda del modelo dominante de desarrollo, para corregirlo de una manera sagaz y convenida?"

Crisis cultural y moral
El pontífice dijo que la salud del planeta requiere de tal corrección, así como lo que él calificó de "crisis cultural y moral" en la que se halla el mundo.

Benedicto XVI ha hablado frecuentemente sobre la crisis financiera. Aprovechó el Día Mundial de la Paz de la Iglesia Católica, que se celebra cada 1 de enero, para dar énfasis en su creencia de que la turbulencia financiera demuestra la necesidad de una mayor solidaridad con los pobres.

"Vista en su profundidad, la crisis debe verse como un síntoma serio que requiere una intervención radical", afirmó el pontífice.

Durante su homilía, Benedicto XVI dijo también que él estaba orando por el fin de la violencia en la Franja de Gaza y expresó esperanzas de que la comunidad internacional avance con propuestas concretas para que israelíes y palestinos puedan vivir con paz, seguridad y dignidad.